Hay victorias que valen mucho más que dos puntos. Hay triunfos que confirman un camino, que respaldan el trabajo y que demuestran que nada es casualidad. Y lo de Nacional en el básquetbol internacional hace tiempo que dejó de ser una sorpresa.

El Bolso volvió a ganar. Esta vez fue 97-90 ante Corinthians de Brasil, en Loja, Ecuador, para sumar su segunda victoria en dos presentaciones en la Liga Sudamericana 2026.

Y vaya si hay motivos para agradecerle a este plantel, al cuerpo técnico encabezado por Álvaro Ponce y a una dirigencia que sigue encontrando soluciones para conformar equipos competitivos, inteligentes y preparados para superar las dificultades.

Porque Nacional llegó a Ecuador sin partidos de preparación, debió adaptarse a la altura, enfrentó a rivales de jerarquía y tuvo que resolver problemas físicos y situaciones inesperadas durante los encuentros.

Sin embargo, ahí está. Ganando otra vez.

Un triunfo trabajado, sufrido y merecido

Después de superar 106-96 a Regatas Corrientes en el debut, Nacional tenía enfrente a otro rival exigente: Corinthians.

El partido fue parejo, intenso y con momentos en los que el conjunto brasileño consiguió complicar seriamente al Tricolor.

Nacional se fue arriba 24-23 en el primer cuarto y 48-43 al descanso largo. Pero Corinthians reaccionó, llegó a pasar al frente durante el tercer período y obligó al equipo de Ponce a encontrar nuevas soluciones.

El último cuarto comenzó con una ventaja mínima de 72-71. Había que defender mejor, recuperar intensidad y encontrar a los jugadores capaces de asumir responsabilidades.

Y Nacional respondió.

Con una defensa mucho más firme, buenas decisiones ofensivas y una rotación que volvió a resultar decisiva, el Bolso consiguió abrir diferencias y cerrar el encuentro con una nueva victoria internacional.

No fue solamente una cuestión de talento. Fue carácter, inteligencia y funcionamiento colectivo.

Luismal Ferreiras, una verdadera bestia

El dominicano volvió a demostrar por qué es una pieza fundamental de este Nacional.

Luismal Ferreiras terminó con 22 puntos y 10 rebotes, firmando otro doble-doble y convirtiéndose en la principal figura de la noche.

Su presencia cerca del aro, su capacidad para imponerse físicamente y su protagonismo en los momentos decisivos fueron determinantes para sostener al equipo.

Pero sería injusto quedarse solamente con su actuación.

Yohanner Sifontes completó otro partido enorme, con 14 puntos y una participación fundamental en la conducción del equipo. Cuando Nacional encontraba dificultades ofensivas, el venezolano aportó claridad, asistencias y soluciones.

También merece un reconocimiento especial Ignacio Xavier. Sus 10 puntos no explican por sí solos la importancia que tuvo, especialmente durante el último cuarto.

Su intensidad defensiva, las recuperaciones y su capacidad para cambiar el ritmo del partido aparecieron cuando Nacional más lo necesitaba.

Tres nombres destacados dentro de una victoria que volvió a tener al colectivo como protagonista.

Álvaro Ponce y un equipo que siempre encuentra respuestas

Lo de Álvaro Ponce merece un capítulo aparte.

Junto a Gustavo Álvarez y el profesor Antunes, el entrenador volvió a demostrar una enorme capacidad para administrar recursos y encontrar soluciones.

La molestia muscular de Andrew Goudelock, los problemas de faltas de Patricio Prieto y la limitada participación de Gianfranco Espíndola obligaron a modificar planes y administrar los esfuerzos.

Pero Nacional tiene respuestas.

Aparecieron los minutos de Pablo Stoll, uno de los juveniles del plantel, que respondió con personalidad y compromiso defensivo. También hubo aportes importantes de una rotación que volvió a demostrar que todos tienen un papel dentro del equipo.

Eso habla de planificación.

Habla de una dirigencia que construye planteles con criterio, de un cuerpo técnico que conoce sus herramientas y de jugadores que entienden que el objetivo colectivo está por encima de cualquier individualidad.

Nacional no depende de una sola figura. Nacional tiene un equipo. Y eso, en el básquetbol internacional, vale muchísimo.

La ilusión sigue creciendo

El equipo que conquistó la Liga Sudamericana en 2024 continúa demostrando que tiene argumentos para competir a nivel continental.

Dos partidos, dos victorias. Primero Regatas, después Corinthians. Dos rivales importantes, dos pruebas exigentes y dos respuestas de enorme valor.

Ahora Nacional cerrará su participación en el Grupo B enfrentando al local Jorge Guzmán, este domingo desde las 22:10 de Uruguay.

Mientras tanto, será fundamental recuperar físicamente al plantel y evaluar a los jugadores que terminaron sentidos.

Porque el calendario exige, pero la ilusión también empuja.

Y si algo ha demostrado este Nacional es que, cuando aparecen las dificultades, siempre encuentra una manera de salir adelante.

Hay que disfrutarlo. Hay que valorarlo. Y hay que agradecerle a este grupo que sigue poniendo al básquetbol de Nacional en lo más alto del continente.

¡Otra victoria internacional del Bolso!

¡NACIONAL NOMÁS!