Nacional necesitaba empezar ganando y lo consiguió. En Mogi das Cruzes, el equipo de Álvaro Ponce sacó adelante un partido durísimo ante Independiente de Oliva y sumó una victoria de enorme valor en la pelea por llegar al Final Four de la Liga Sudamericana.
El 101-98 dejó motivos para celebrar y también aspectos urgentes por corregir. Nacional tuvo respuestas ofensivas para sostenerse, pero durante buena parte del encuentro concedió demasiado en defensa. Cuando ajustó y encontró protagonistas dispuestos a disputar cada pelota, pudo inclinar un cierre que se resolvió recién en la última posesión.
Un primer tiempo demasiado abierto
Independiente castigó las dificultades de Nacional para defender el perímetro. Terminó el primer cuarto arriba 34-30 y convirtió 13 de sus 22 triples antes del descanso: un 59,1% que reflejó tanto su puntería como las libertades que encontró para lanzar.
Nacional respondió con la capacidad anotadora de Goudelock y el trabajo interior de Ferreiras. Le alcanzó para irse al entretiempo 64-63 arriba, aunque haber recibido 63 puntos en veinte minutos mostraba con claridad dónde estaba el problema.
En la segunda mitad, Independiente apenas agregó tres triples en 16 intentos y cerró con 16 de 38, un 42,1%. La caída de su eficacia coincidió con una mayor presión tricolor sobre los tiradores. Nacional empezó a incomodar esos lanzamientos, aunque todavía le faltó continuidad defensiva.
Ferreiras, la figura de La Abdón
Qué buena incorporación hizo Nacional con Luismal Ferreiras. El dominicano volvió a demostrar que su influencia supera lo que aporta cerca del aro rival: sostiene físicamente al equipo, disputa cada rebote y tiene presencia para cambiar una defensa.
Terminó con 16 puntos, 15 rebotes —ocho ofensivos—, dos recuperaciones y dos tapas. Además, tuvo que administrar cuatro faltas desde el tercer cuarto y lo hizo con inteligencia, manteniendo su agresividad en el tramo decisivo.
La última acción resumió su partido. Independiente tuvo la pelota para buscar el empate y Ferreiras bloqueó el triple de Agustín Cáffaro cuando quedaban dos segundos. Una intervención enorme para cerrar una victoria que todavía estaba en riesgo.
Por su dominio del rebote, su entrega y su peso defensivo, es nuestra figura del partido, Óptica Briozzo.
Goudelock sostuvo el ataque y el cierre tuvo varias respuestas
Goudelock fue el goleador de Nacional con 22 puntos: convirtió siete de sus 14 tiros de campo, incluidos tres de siete triples, y los cinco libres que lanzó. Su capacidad para encontrar puntos fue fundamental para mantener al equipo en carrera, aunque el funcionamiento defensivo colectivo siguió dejando dudas.
Yohanner Sifontes aportó 14 puntos y cuatro asistencias. Con él en cancha, Nacional encontró otra dinámica para atacar el uno contra uno y asumir el contacto. Su protagonismo en la segunda mitad fue importante para ordenar las respuestas ofensivas.
Patricio Prieto volvió a sacar soluciones de situaciones complicadas y terminó con 13 puntos. Ignacio Xavier agregó 14, con tres triples en tres intentos, incluido el que puso el 96-91 a falta de 1:43. Gianfranco Espíndola, de mejor segunda mitad, sumó 12 puntos y seis rebotes.
Nacional también hizo pesar su trabajo en los tableros: ganó los rebotes 48-38, capturó 19 ofensivos y consiguió 20 puntos de segunda oportunidad. Desde la línea convirtió 31 de 43 libres. Esa diferencia de oportunidades fue decisiva, aunque los doce fallados impidieron darle mayor tranquilidad al resultado.
King dejó una preocupación
El triunfo no debería tapar el flojo rendimiento de Nick King. Sus cuatro puntos, con uno de siete en tiros de campo, describen una noche errática en ataque. Sumó siete rebotes y tres asistencias, pero Nacional necesitaba una respuesta defensiva de mayor peso, especialmente con la baja de Pablo Gómez.
La exigencia no pasa únicamente por convertir. Un extranjero de su responsabilidad tiene que hacerse sentir en el contacto, sostener la intensidad y aportar soluciones cuando el equipo está sufriendo atrás. En este partido, su rendimiento quedó por debajo de esa necesidad.
Un paso importante y poco tiempo para corregir
Después de entrar al último cuarto igualados en 77, Nacional encontró las acciones para despegarse. Llegó a sacar nueve puntos, pero volvió a complicarse y necesitó la tapa final de Ferreiras para asegurar el resultado.
El punto era fundamental para empezar bien este cuadrangular. Ahora toca sostenerlo: Nacional enfrentará a Jorge Guzmán el sábado 31 de octubre a las 16:10 de Uruguay y cerrará ante Mogi Basquete el domingo 1.º de noviembre a las 19:10. Los dos primeros del grupo avanzarán al Final
