Nacional encontró en Tiziano Correa una respuesta que quizás pocos imaginaban cuando llegó al club. El delantero de 22 años no solamente empezó a convertir: apareció en partidos que exigían soluciones y se ganó un lugar en la consideración de Daniel Carreño.

Su presente tiene números interesantes. En Cerro Largo había convertido cinco goles en 19 partidos y 1.707 minutos. Con la camiseta tricolor ya alcanzó esa cifra en solamente 14 encuentros y aproximadamente 850 minutos.

Es decir, necesitó prácticamente la mitad del tiempo para conseguir la misma cantidad de goles.

Pero en el fútbol no todo se explica con estadísticas. Importa cuándo aparecen esos goles, cuánto pesan en el resultado y qué representan para el equipo.

Goles que también significan puntos

Correa convirtió dos tantos ante River Plate en la victoria 3-2 por Copa AUF Uruguay. Después marcó el único gol frente a Progreso, también por esa competencia, y abrió el camino del triunfo 2-0 ante Cerro Largo por el Clausura.

Su quinta conquista llegó el pasado domingo frente a Central Español.

Y qué gol.

Un zurdazo desde afuera del área que terminó siendo determinante para que Nacional ganara 1-0 en el Estadio Centenario y quedara a solamente dos unidades de la punta del campeonato.

Dos de sus cinco goles resolvieron directamente victorias por la mínima diferencia. En un equipo que actualmente necesita ganar cada partido para mantenerse en la pelea, ese aporte adquiere un valor especial.

La confianza de Carreño y una oportunidad aprovechada

La llegada de Daniel Carreño también marcó un cambio para el delantero.

Correa encontró mayores oportunidades, acumuló minutos y comenzó a tener continuidad como titular. El entrenador le dio lugar dentro de un ataque que cuenta con jugadores de experiencia y competencia importante por los puestos.

El futbolista respondió de la mejor manera que puede hacerlo un delantero: convirtiendo.

Hoy es el tercer goleador de Nacional en la temporada, detrás de Maximiliano Gómez, con 21 tantos, y Maximiliano Silvera, con seis.

No significa que tenga asegurado su lugar ni que cinco goles alcancen para cerrar cualquier discusión futbolística. Todavía tiene mucho por demostrar y aspectos de su juego por desarrollar.

Pero sería injusto desconocer su rendimiento, especialmente cuando el equipo necesitaba alternativas que ofrecieran resultados concretos.

Un Nacional que necesita de todos

La recuperación tricolor no se explica por un solo futbolista. Hay un equipo que volvió a competir, un entrenador que encontró respuestas y jugadores que levantaron su rendimiento.

Correa es parte de ese proceso.

Mientras Nacional intenta sostener su remontada en el Clausura, el delantero encontró una oportunidad y está haciendo méritos para aprovecharla.

Porque una cosa es convertir cinco goles. Otra es hacerlo cuando tu equipo más los necesita.

Y en este Nacional, que volvió a creer y no tiene margen para regalar puntos, Tiziano Correa está demostrando que puede ser mucho más que una alternativa en el ataque.