Nacional tomó la decisión de que Pablo Álvarez sea el nuevo gerente deportivo del club, según informó el periodista Martín Olivera. El exlateral formado en la institución fue el nombre que generó mayor consenso para ocupar la vacante que dejó Sebastián Eguren.

Al cierre de esta nota todavía resta la comunicación oficial y conocer los detalles de su incorporación, pero la determinación de la conducción tricolor ya está tomada.

Álvarez, de 41 años, combina su conocimiento de Nacional con la experiencia adquirida desde diciembre de 2021 como responsable del área deportiva de Boston River. No regresa únicamente por su pasado con la camiseta tricolor, sino después de desarrollar un perfil de gestión basado en la planificación, el orden, la captación y el crecimiento de las categorías formativas.

Formado en Nacional y campeón con Nacional

Pablo Álvarez Menéndez nació en Montevideo el 7 de febrero de 1985 y realizó su formación futbolística en Nacional.

Su debut oficial en Primera División se produjo el 17 de febrero de 2007, en un empate sin goles frente a Central Español. El entrenador de aquel equipo era Daniel Carreño, con quien ahora volverá a coincidir en Los Céspedes, aunque esta vez desde otra función.

El lateral derecho defendió a Nacional en dos etapas: la primera durante 2007 y la segunda entre 2012 y 2014. Disputó 115 partidos entre oficiales y amistosos, convirtió un gol y acumuló 9.010 minutos con la camiseta tricolor.

Durante sus años en el club conquistó cuatro títulos oficiales nacionales: la Liguilla 2006/07, el Campeonato Uruguayo 2011/12, el Torneo Apertura 2014/15 y el Campeonato Uruguayo 2014/15.

Su vínculo con Nacional, por lo tanto, no se limita a haberse formado en la institución. Álvarez también conoció desde adentro el vestuario, la presión y la obligación de competir por todo que implica defender la camiseta blanca.

Una carrera con experiencia internacional

Su rendimiento durante aquel primer pasaje por Nacional lo llevó al fútbol italiano. En 2007 fue transferido a Reggina, donde tuvo la posibilidad de competir en la Serie A.

Durante su etapa europea también defendió a Wisła Cracovia de Polonia y Panserraikos de Grecia, antes de regresar a Nacional en 2012.

Tras completar su segunda etapa en el club continuó su carrera en Universidad Católica de Chile. En 2016 volvió al fútbol uruguayo para incorporarse a Boston River, institución en la que permaneció hasta su retiro, a finales de 2021.

Álvarez también tuvo una actuación con la selección uruguaya absoluta. Fue citado para el amistoso frente a Sudáfrica disputado el 12 de septiembre de 2007 en Johannesburgo.

De la cancha a la gerencia de Boston River

Una vez finalizada su carrera como futbolista, Boston River le confió la conducción de su área deportiva en diciembre de 2021.

Desde ese lugar participó en la planificación y conformación del plantel, la elección de entrenadores, la captación de jugadores y la coordinación entre la Primera División, las categorías formativas y la conducción de la sociedad anónima deportiva.

Los resultados acompañaron el proceso. En 2022, Boston River terminó cuarto en la Tabla Anual y se clasificó por primera vez a la Copa Libertadores.

Dos años después alcanzó el tercer lugar del Campeonato Uruguayo 2024, la mejor ubicación de su historia, y volvió a acceder al principal torneo continental.

En la Libertadores 2025 superó a Ñublense y llegó hasta la tercera fase, donde fue eliminado por Bahía. Ese recorrido le permitió disputar posteriormente la fase de grupos de la Copa Sudamericana.

Tras finalizar sexto en la temporada local, Boston River volvió a clasificarse internacionalmente y en 2026 alcanzó nuevamente la fase de grupos de la Sudamericana.

Una gestión pensada a largo plazo

El trabajo de Álvarez en Boston River no estuvo concentrado únicamente en los resultados de la Primera División.

Durante su gestión se fortalecieron la captación, las categorías formativas y la estructura de entrenamiento de la institución. El propio Álvarez resumió en distintas entrevistas el modelo de trabajo del club en tres conceptos: orden, compromiso y objetivos en común.

Su mirada apunta a que el crecimiento deportivo no dependa exclusivamente de contratar jugadores para el plantel principal. En Boston River trabajó en la profesionalización de diferentes áreas, la formación de futbolistas y la construcción de una estructura capaz de sostenerse en el tiempo.

Esa experiencia fue uno de los elementos valorados por Nacional al momento de elegir al nuevo responsable de su política deportiva.

El desafío que lo espera en Nacional

Álvarez llegará en pleno Torneo Clausura y con el período de pases cerrado. Por ese motivo, su primera tarea no estará relacionada con la incorporación inmediata de futbolistas, sino con realizar un diagnóstico de la estructura y comenzar a planificar el próximo mercado.

También deberá coordinar el trabajo cotidiano con Daniel Carreño, evaluar la conformación del plantel, participar en las decisiones sobre renovaciones y salidas y fortalecer el vínculo entre la Primera División y las categorías formativas.

Nacional eligió un perfil joven para la función, pero con experiencia. Álvarez conoce el club, vivió el fútbol internacional y ya atravesó el proceso de construir y ordenar un área deportiva.

Ahora tendrá por delante una escala y una exigencia completamente diferentes. Su gran desafío será trasladar a Los Céspedes lo aprendido en Boston River y construir una política deportiva estable, capaz de sostenerse más allá del resultado de cada fin de semana.

Información: Martín Olivera.