Un día después del doloroso 2-2 frente a Juventud de Las Piedras, Daniel Carreño concedió una extensa entrevista a Carve Deportiva y profundizó varios de los conceptos que había dejado al terminar el partido.

La primera autocrítica del entrenador había estado centrada en la tensión con la que compite el equipo. Esta vez, Carreño amplió su diagnóstico y habló del funcionamiento, la conformación del plantel, la estructura deportiva de Nacional y las decisiones que deberá tomar durante las próximas semanas.

Una mejoría que todavía no alcanza

Carreño volvió a destacar la actitud y la evolución física del equipo, pero fue claro al señalar que esa reacción todavía no se traduce en actuaciones convincentes.

Sobre el encuentro ante Juventud, reconoció que Nacional jugó mal sin pelota durante el primer tiempo, corrió sin orden y tampoco tuvo la paciencia necesaria cuando recuperó la posesión. Según explicó, el equipo intentó llegar al área demasiado rápido y abusó de la verticalidad, sin elaborar los ataques.

En el complemento Nacional adelantó la presión y asumió el protagonismo, aunque el entrenador entendió que lo hizo más desde las ganas que desde un funcionamiento colectivo consolidado.

Carreño también analizó el empate recibido en la última pelota. Explicó que la defensa terminó concentrada en el recorrido del balón y perdió la referencia del futbolista que llegaba por el centro del área. Para el cuerpo técnico, esa clase de situaciones exige mayor concentración y una lectura más fría del momento.

El entrenador reconoció que existen avances, pero también que la realidad de Nacional no permite conformarse con señales parciales: necesita resultados inmediatos para ganar tiempo y seguir corrigiendo.

Un plantel numeroso, pero desbalanceado

Uno de los puntos más importantes de la entrevista apareció cuando Carreño habló de la conformación del plantel. El técnico considera que Nacional cuenta con una cantidad importante de futbolistas y material suficiente para rendir mejor, pero entiende que la distribución de opciones no es equilibrada.

Hay posiciones en las que se repiten alternativas y otras en las que faltan jugadores. Esa situación también repercute en Tercera y Cuarta División, que necesitan futbolistas para afrontar partidos importantes mientras el plantel principal utiliza a varios juveniles.

Carreño remarcó que no pretende utilizar este escenario como una excusa. Para el entrenador, Nacional tiene un buen plantel y debería mostrar más juego y tener más puntos de los que consiguió hasta ahora.

La ausencia de una gerencia deportiva

Carreño admitió que la falta de una gerencia deportiva se siente en el trabajo cotidiano. No solamente por la conformación del plantel, sino también por la necesidad de establecer una política clara para tomar decisiones entre futbolistas jóvenes, contratos importantes y necesidades de las distintas categorías.

El entrenador ya trasladó su opinión sobre los candidatos que maneja Nacional, aunque aclaró que no intervino en la elección. Considera que todos tienen capacidad, pero algunos podrían adaptarse más rápidamente que otros.

El tiempo también condiciona: Carreño llegó con contrato hasta diciembre y necesita concentrarse en la recuperación futbolística del equipo. Por eso entiende que quien asuma la gerencia deberá incorporarse rápidamente a una estructura que tiene varias decisiones pendientes.

Los juveniles tendrán su oportunidad

El entrenador también se refirió a la cantera. Consideró que Nacional no está atravesando una generación repleta de futbolistas inmediatamente preparados para Primera División, pero aseguró que existen jugadores capaces de acelerar su proceso.

Carreño mencionó a Román Clematte, Tomás Viera y Camilo Cándido entre los juveniles que vienen mostrando condiciones. Actualmente hay varios futbolistas formados en el club trabajando con el plantel principal y el técnico aseguró que quienes demuestren nivel tendrán su oportunidad, más allá de la edad o del contrato de otros compañeros.

La intención es sostener la competencia interna sin perder la armonía del grupo en un momento especialmente sensible.

Coates y Lucas Rodríguez, dos maneras de liderar

Otro tema de la entrevista fue el video del vestuario previo al clásico que Nacional difundió en sus canales oficiales. Carreño reconoció que no le gustó que ese material se hiciera público porque prefiere preservar la intimidad del plantel.

De todos modos, entendió que la publicación pudo ser positiva para el club y que generó una respuesta emocional importante entre los hinchas.

A partir de esas imágenes, explicó que Sebastián Coates ejerce un liderazgo silencioso, sostenido desde el ejemplo, la tranquilidad y su comportamiento diario. Lucas Rodríguez, en cambio, tiene una presencia más enérgica y suele tomar la palabra tanto en el vestuario como durante los entrenamientos.

Para Carreño, son estilos diferentes, pero igualmente valiosos dentro de un grupo que necesita referencias fuertes.

La llamada de Eguren y su regreso a Nacional

Carreño contó por primera vez cómo comenzó su regreso. Sebastián Eguren fue quien lo llamó para avisarle que la salida de Jorge Bava estaba decidida y que su nombre había sido recomendado a Ricardo Vairo y Flavio Perchman.

El técnico aclaró que no quiso avanzar mientras Bava continuara formalmente en el cargo. Después de confirmarse la decisión, los dirigentes fueron hasta su casa y comenzaron las conversaciones que terminaron con su llegada.

Sobre su relación con Perchman, Carreño dijo que hasta ahora mantuvieron poco contacto, pero que existe respeto y una buena convivencia. También señaló que el vicepresidente escucha sus explicaciones y aporta opiniones, pero no interviene en la elección de futbolistas ni en las decisiones tácticas.

Maxi Gómez, Silvera y los futbolistas de selección

La recuperación de Maximiliano Gómez evoluciona favorablemente. Carreño no descartó por completo que pueda integrar el plantel frente a Wanderers, aunque dejó claro que la posibilidad todavía no es grande y que no arriesgará al delantero si no está completamente recuperado.

El entrenador también elogió a Maximiliano Silvera por su respuesta desde que asumió: convirtió el gol del triunfo ante Progreso y después cumplió un trabajo táctico importante en el clásico, manteniéndose al margen de las provocaciones y ayudando al equipo desde el esfuerzo.

Además, reveló que Luis Mejía realizó una gestión con el entrenador de su selección para intentar ser liberado de la próxima doble ventana y permanecer enfocado en Nacional. En el caso de Francisco Calvo, cuya convocatoria aparece como muy probable, Carreño mantiene conversaciones para intentar administrar su carga y recuperarlo en las mejores condiciones posibles.

Ganar para volver a convencer

Carreño no quiere calcular cuántos puntos podría dejar Nacional por el camino. Su cuenta, al menos por ahora, es mucho más sencilla: ganar todos los partidos que quedan.

El entrenador comprende la frustración y la ansiedad de los hinchas. También admite que las señales de mejoría todavía no son suficientes para recuperar la confianza. Nacional necesita transformarlas en juego, regularidad y victorias.

El próximo desafío será ante Wanderers. Para Carreño y su plantel ya no alcanza con reaccionar ni con competir mejor: llegó el momento de ganar y sostenerlo.