Nacional vuelve a estar entre los cuatro mejores de la Liga Sudamericana. El equipo de Álvaro Ponce venció 107–88 a Jorge Guzmán, sumó su segundo triunfo en el Grupo E y, con la posterior victoria de Mogi Basquete sobre Independiente de Oliva por 99–97, aseguró la clasificación al Final Four sin depender del resultado de la última fecha.
El marcador final muestra una diferencia importante, pero el partido no estuvo resuelto con tanta anticipación. Nacional tuvo ventajas y recursos para sostenerse arriba, aunque recién consiguió quebrar definitivamente a su rival en el último cuarto. Allí apareció la defensa que necesitaba para transformar un encuentro abierto en una victoria clara.
Un primer tiempo con demasiado gol en contra
Nacional se fue al primer descanso arriba 31–24 y llegó al entretiempo con ventaja de 63–54. Adelante encontraba respuestas, pero los 54 puntos recibidos en veinte minutos eran una señal de las facilidades que seguía concediendo.
Jorge Guzmán tenía vías para mantenerse en partido. Ra’Shad James terminó con 23 puntos, Leonardo Mainoldi aportó 20 y Dayon Griffin sumó 17. Nacional podía lastimar en ataque, pero necesitaba mayor continuidad atrás para que sus ventajas no volvieran a quedar en discusión.
Esa fue la cuenta pendiente durante buena parte de la tarde: conseguir que la rotación y los distintos quintetos también sostuvieran la intensidad defensiva.
El quiebre llegó en el último cuarto
La segunda mitad dejó una mejor respuesta en ese aspecto. Nacional recibió 34 puntos entre el tercer y el último período, veinte menos que en la primera mitad. Sin embargo, esa mejora tuvo su expresión más fuerte en el cierre.
Jorge Guzmán ganó el tercer cuarto 23–20 y el Bolso entró a los últimos diez minutos arriba 83–77. Había seis puntos de distancia: el partido seguía abierto.
El último parcial fue otra historia. Nacional limitó a los ecuatorianos a apenas 11 puntos, anotó 24 y terminó de construir el 107–88. Cuando logró encadenar defensas, pudo darle continuidad a su superioridad y cerrar el encuentro sin permitir otra reacción.
Nachito Xavier, una actuación soberbia
Ignacio Xavier merece un destaque especial. Su aporte fue mucho más allá del gol: intensidad, presencia en el rebote y energía para un equipo que necesitaba afirmarse defensivamente.
La planilla de FIBA registra 18 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias y 2 robos en 25 minutos y 20 segundos. Además, terminó con un diferencial de +39 mientras estuvo en cancha, un dato que acompaña la enorme influencia que tuvo en el funcionamiento tricolor.
Fue una actuación completa de Nachito, de esas que se sienten en el juego y también quedan reflejadas en los números.
King y Ferreiras, dos apoyos de peso
Nicholas King fue el máximo anotador de Nacional con 25 puntos y una gran eficacia desde el perímetro: convirtió 6 de sus 9 triples. Su puntería fue una de las herramientas más importantes del ataque.
Luismal Ferreiras volvió a pesar cerca del aro. Cerró con 20 puntos y 14 rebotes, seis de ellos ofensivos, además de 3 asistencias y una tapa. Fue el jugador de Nacional con mayor valoración: 29.
Andrew Goudelock acompañó con 11 puntos y 5 asistencias. Gianfranco Espíndola, además de sus 6 tantos, aportó 8 rebotes y otras 5 asistencias. Nacional dominó el rebote total 51–40 y capturó 20 pelotas en el tablero ofensivo.
El pasaje ya está asegurado
La noche terminó de completar la alegría. Mogi venció 99–97 a Independiente de Oliva y dejó a Nacional con su lugar asegurado en el Final Four.
El domingo 1.º de noviembre, a las 19:10 de Uruguay, el Bolso cerrará el grupo ante el anfitrión con la clasificación resuelta y el primer puesto en juego.
Hay motivos para celebrar y aspectos para seguir corrigiendo. Nacional volvió a mostrar que tiene recursos ofensivos para competir, pero el último cuarto dejó una referencia concreta del nivel defensivo que necesita sostener en las instancias decisivas.

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