Último bondi a Finisterre

Nacional jugó muy mal, fue superado por un equipo que pelea el descenso jugando 60 minutos con un hombre de menos… ahora nos queda un solo boleto, es con destino a Maldonado.

El partido comenzó con Nacional agresivo, parado en campo rival, moviendo la pelota rápido y preciso, aunque sin profundidad, se podría pensar que esto es lo que pretendía Ligüera para este partido… pero fueron sólo 15 minutos.

Cuando Boston River salió de ese ahogo, adelantó líneas y empezó a generar alguna preocupación mínima a la defensa y Nacional se empezó a estirar en el campo.

Para peor a los 23´en un tiro de esquina donde perdemos totalmente las marcas (como en encuentros anteriores), nos convierten el 1 a 0.

A partir de ese momento los jugadores empezaron a fallar una y otra vez en la toma de decisiones, Boston River se hacía más fuerte en defensa y salía a pelear el mediocampo. Pero a los 32´ E. Martinez recibe un balón en el medio, avanza metros en cancha y el jugador Silva le aplica un codazo, Matonte lo ve a tiempo real (se podía apoyar en el VAR) y lo expulsa.

La esperanza de un cambio de actitud volvía a nuestros cuerpos, en la transmisión de La Abdón radio comentabamos que esto debía ser el puntapie inicial para un repunte anímico y futbolístico, con un hombre de más, jugando de local.

Pero una vez más esta ventaja se convirtió en presión para los jugadores, Boston River con sus armas, bien armado atrás, con uno menos elegía dejar libre a Mendez que una y otra vez fallaba en la toma de decisión o levantaba un repetitivo centro buscando a Bergessio que siempre tuvo una referencia de algún defensa.

No se nos caía una idea, no había creatividad, Lores chocaba contra defensas y mediocampistas, Ocampo absorvido en esa primera parte, los medios equivocando los caminos, la falta de un cerebro en el equipo se hacía sentir.

Nos vamos al descanso perdiendo 1 a 0, con un hombre de más. Para la segunda mitad Ligüera saca a E. Martinez y pone a Vecino, imagino que la intención del DT era crear juego por afuera con Lores y Ocampo y nutriendo a Vecino y Bergessio para encontrar el empate.

Comienzan los últimos 45´ y en la primer jugada, tocan en corto y levantan un centro al primer palo, Larrosa cabecea solo (sin referencia ninguna) y marca el 2 a 0

En ese momento sentí que una nube negra bajaba al GPC, la energía se transformaba, los gestos generaban desazón total, Rochet pateando la pelota dentro del arco, Bergessio levantando los brazos en señal de reproche, Thiago agarrando la pelota y esperando con brazos en jarra que el rival se forme en su cancha, los gritos de afuera de la cancha se tornaban violentos y el tono de voz de cuando una persona vive una situación límite.

El destino nos ponía esta piedra en el camino y todo quedaba en manos del temple de los jugadores. Sacamos del medio y se da una clara señal desde el comienzo, el único criterio para buscar descontar era pegarle fuerte y para arriba, ver si alguien generaba un error rival y podíamos marcar.

No hubo un solo jugador que pudiera abstraerse de este momento tenso, ni los grandes, ni los chicos. La pelota tenía el peso de la historia del Decano y esos 121 kilos no son para cualquiera.

Cada jugador que recibía no hacía más que reventarla hacia el área, el único que intentaba algo diferente era Ocampo (que ganó y perdió pero lo intentó).

Dolían los ojos ver a este equipo sintiendo semejante presión.

A los 70´ logramos descontar de tiro de esquina, F. Carballo gana en el primer palo y como siempre es un envión anímico para nosotros los hinchas que vimos mil batallas, pero lejos de mejorar en juego y en tranquilidad fue más la desesperación.

Llovieron centros sin sentido, Neves, Carballo, Corujo, P. García, Oliveros, Laborda, repetían la misma formula, Bergessio y Vecino debían saltar más que todos y además darle velocidad a una pelota que venía alta y lenta, exactamente el juego que pretendía la visita.

La señal más clara de la desesperación que se vivía fue faltando 15´, cuando Carballo recibe de derecha, queda perfilado mirando hacia la tribuna Delgado y de media vuelta mete un centro al punto penal.

Se termina el partido con la victoria de Boston River 2 a 1.

El momento deportivo de Nacional es muy complicado, hoy estamos con chances en la Anual por los resultados de otros equipos. Esto nos permite todavía llegar a la última fecha con la posbilidad cierta de ganar y jugar las finales del torneo, en caso de perder Liverpool lo mismo y hasta empatando ambos equipos.

Queda un boleto y es con destino Maldonado…

Santiago Canale

laabdon.com.uy