Torres, Giménez y diez más…

En un partido cambiante, donde tuvimos todo para ganar, apareció la mano negra para convertir este hermoso clásico en un ROBO a cara descubierta.

Primero voy a intentar analizar el partido, aunque sea muy complicado debido a todos los HORRORES arbitrales en contra de Nacional.

El equipo que arma Giordano poniendo a Rafa de zaguero, pasando a Laborda de lateral por derecha, en un principio parecía difícil de entender, teniendo a Oliveros y Vinicius en el banco.

Nacional comienza el partido con dominio del juego, cuando la pelota pasaba por Neves aparecía la claridad para interpretar la jugada. El local insistía con la búsqueda de Torres y Urretavizcaya bien pegados a la raya lateral o lanzar a Britos entre los zagueros Tricolores.

La tenencia del balón era de Nacional, pero sin profundidad, sin verticalidad, sabiendo que Peñarol no tenía a González en la derecha lo más lógico hubiera sido insistir por ese sector con algún jugador rápido, encarador que le genere dificultades y tenga que preocuparse por reforzar esa zona.

De a poco el partido se asienta en esa tónica, el juego asociado sin profundidad de Nacional, el juego directo de Peñarol.

Hasta que al minuto 28´en una jugada por derecha, el local encuentra una falta innecesaria de Cougo, viene el centro y Formiliano cabecea para marcar el 1 a 0.

Nacional comienza a cometer errores defensivos, Rafa no estaba en una buena tarde, corría de atrás a los rápidos atacantes aurinegros.

Y a los 37´ en una jugada de lateral, ponen la pelota en el área, Rodríguez recibe, gira ante la marca de García, mete un centro atrás y aparece Terans para marcar el segundo tanto.

En la transmisión de La Abdón directo desde el estadio en el piso 6, era muy difícil de asumir lo que estaba pasando y metidos en el partido no alcanzábamos a ver las injusticias arbitrales.

El alma se nos venía al piso pero cuando uno se caía estaba el otro para levantarlo y recordar que a este equipo le ganamos 2 finales en 4 días, o que en los descuentos habíamos dado vuelta un partido clásico que siempre recordaremos, propios y extraños.

El estado de ánimo de todos los Bolsos dentro y fuera del campo no era el mejor pero en una jugada de derecha a izquierda, Castro se la da a Cougo, elige el pase a Neves y el bigote remata de afuera del área, la pelota rebota y se mete contra el palo, para marcar el descuento.

Nos íbamos al descanso con una sensación agradable, de que la historia se podía repetir una vez más.

Pedíamos cambios, necesitábamos cambios, necesitábamos ser más profundos, más agresivos en ataque, pero Giordano decide sacar a Rafa (comparto) y poner a Trezza, pasando a Laborda de zaguero. Una vez más inventa sobre la marcha y decide poner a un juvenil fuera de puesto a pelear con el mejor jugador de Peñarol (Torres).

Comienza el segundo tiempo, Bergessio saca del medio con Neves, se toma tres tiempos y le mete una pelota “Perfecta” para el Chori, que controla de manera inmejorable a favor de la carrera, le gana la línea a Herrera y mete un centro de la muerte para la entrada de S. Rodríguez que marca de zurda el empate, iban 10¨ segundos, si segundos.

Nacional en ese momento entonado, empieza a darse cuenta de que el partido estaba por izquierda, R. Herrera no es lateral, le costó mucho cuando lo encaraban a velocidad, el Chori comienza a romper líneas avanzando por ese sector y se convierte en la figura.

Pero a mi entender al técnico de Nacional Jorge Giordano le faltó ambición, le faltó darse cuenta que estaba jugando un clásico, frente a un rival muy inferior y con la posibilidad de meterse en la historia del club siendo el primer técnico en ganar un clásico en esa cancha.

Más allá de toda polémica eran claras las armas del rival pero más claras eran las falencias, sumado a que no jugaban hacía 25 días un partido oficial.

Y como dijimos, la única arma del local era Torres, los envíos largos entre el lateral y el zaguero, bueno a los 85´ la pelota larga va a ese sector, le gana en velocidad a Trezza y Laborda le tira el cuerpo encima cometiéndole penal, el resto ya es historia repetida, invasión de dos jugadores, debió anularse, etc.

El partido no estaba liquidado y Nacional le tira la camiseta arriba con empuje y coraje, meten la pelota al área gana Laborda, la mete al segundo palo, Papelito cabecea pero Dawson hace una atajada impresionante y evita el empate.

Termina el partido Peñarol 3 – Nacional 2.

Polémicas

El partido entero es una polémica, un árbitro con tantos errores técnicos que no está capacitado para dirigir un partido importante de Liga Universitaria, la manera que dirige, como se le escapa de las manos la parte disciplinaria, realmente es malísimo en todos los aspectos, pero lo raro, lo tendencioso, lo llamativo, es que los errores son en contra de Nacional.

Estas no se las perdono como errores humanos, de interpretación, o cosas que pasan en el fútbol, acá el árbitro entró predispuesto a que ocurra esto.

Las repasamos:

– Falta de Urretavizcaya a los genitales de Rodríguez, mínimo de amarilla.
– Falta de Formiliano a Rochet de amarilla
– Manotazo doble de C. Rodrguez a Trasante era roja, cobró falta a favor del aurinegro.
– Penal de Piquerez, discutible es cierto tiene las manos contra el cuerpo, es de interpretación, interpreta a favor de Peñarol
– Penal de Formiliano, remata Cougo la pelota tiene destino de arco, el zaguero se da vuelta con el brazo estirado, le pega en la mano y el juez desestima, Penalazo.
– Invasión de 2 jugadores en el penal atajado por Rochet.
– Plancha alevosa al cuello del pie de Terans frente a Cougo, era roja directa.

 

Conclusión

Tuvimos una oportunidad histórica de llevarnos el primer clásico en la cancha de ellos, se nos escapó por HORRORES arbitrales, pero también por falta de ambición, la planificación fue mala, los cambios ofensivos los realiza luego del gol en la hora, cuando estamos abajo en el marcador. Quedaron sin ingresar, I. Lores, A. Oliveros, a P. García lo puso 4 minutos, Giordano debe hacer autocrítica y entender que los clásicos se juegan a ganar y no a ver que pasa…

El jueves nos jugamos todo por la Copa Libertadores, un partido de vida o muerte, es difícil, hay que trabajarlo, hay que ser inteligentes, pero sobre todas las cosas hay que entrar convencidos que tenemos que ganarlo y por más de 2 goles.

En la anual seguimos 10 puntos arriba de Peñarol y 6 de Rentistas (tienen un partido menos), no hay que dramatizar, a corregir con mentalidad ganadora que somos Nacional.

Santiago Canale