Para vos Morro querido…

Se acercaba el comienzo de la transmisión y teníamos un nudo en la garganta, lo que siempre era euforia por ver el cuadro de nuestros amores ayer era angustia y dolor, la tristeza estaba apoderada de nuestros cuerpos y mentes hacía más de 24 horas.

Pero había que salir al aire, la gente estaba más atenta que nunca al comienzo.

Valentín toma el micrófono y me dice: «Tío, hoy quiero empezar yo» esa muestra de valentía de un gurí de solo 20 años que había crecido con el Morro como su máximo ídolo, me llenó de orgullo.

Se expresó con el corazón, con la razón y dejando un mensaje enorme.

Un comienzo muy emotivo con las palabras exactas.

Yo intentaba de todas maneras que las emociones no me ganen, realmente por momentos fue imposible.

De frente, la luz del palco del Morro prendida como toda la noche.

Cada uno de los que estábamos en el Parque sentíamos su presencia, nadie estaba solo.

Salió River al campo de juego y junto a sus jugadores el primer homenaje, encabezado por Matías Arezo con una camiseta y una foto del Morro que la apoyó en el centro del campo de juego a modo de altar.

Faltaba Nacional… el silencio de la noche se hacía sentir mientras nuestros corazones latían en frecuencias melancólicas.

De repente se escucharon gritos de guerra, gritos de rebeldía, gargantas explotando con todas las fuerzas… esta no era una simple arenga… era una descarga de emociones.

Los jugadores ingresaron con una pancarta «Por siempre Morro» y cada jugador portaba un brazalete que decía Morro García.
Naturalmente todos los protagonistas se formaron en el circulo central rodeando ese altar con la foto y la camiseta, para hacer el minuto de silencio, que se transformó en un minuto de aplausos.

Sin dudas era el partido más difícil de todos…

Los primeros minutos encontraba a un River intenso sobre todo por el sector izquierdo del ataque. Nacional se acomoda en el terreno, comienza a encontrar la manija del mediocampo, con E. Martinez haciendo todo bien, Neves muy activo y Carballo con su despliegue habitual.

Es a los 17´que Nacional encuentra la apertura, en un ataque por el sector izquierdo, viene el centro al área buscando al capitán pero G. Rodríguez se anticipa en el cabezazo y no hace más que meterla en su propio arco.

A partir de ahí tuvimos el dominio absoluto, P. García comenzó a jugar suelto por todo el sector de ataque, en la semana hicimos un informe opinando que es el lugar donde mejor juega y hoy lo ratificó. Fue desequilibrante y a los 33´ roba por el centro de ataque, avanza unos metros, levanta la cabeza y con un gesto muy espontáneo y natural, cierra el pie, palmea la pelota con los tres dedos y le pone un pase de gol a Bergessio que controla y define de zurda cruzado para marcar el 2 a 0.

Pudimos ampliar la diferencia pero en definitiva se cerraba la primera parte con 2 goles de ventaja.

En el segundo tiempo River se vino con todo en busca del descuento, Arezo roba una pelota y remata del borde del área pero Rochet (el mejor arquero uruguayo activo en el mundo) la saca en dos oportunidades.

Nacional responde con Carballo por derecha que amaga el remate pero toca al medio para Bergessio, el defensa la despeja corta y en el rebote G. Neves remata fuerte al palo derecho del arquero y pone el 3 a 0.

El partido estaba liquidado pero el orgullo deportivo, hacía que River encuentre alguna situación de gol en la que pudo marcar el descuento, pero el partido se fue con la diferencia de 3 goles.

En base a una buena estructura defensiva, comenzando por Rochet, con dos centrales que se los ve firmes, en buen nivel, un mediocampo versátil, talentoso, vistoso, con Ocampo entreverado pero con actitud, P. García como la gran figura y lo positivo de la vuelta al gol de G. Bergessio ayer Nacional redondeó un partido completo.

Pudimos encontrar una buena victoria en un partido muy especial.

Esta columna está dedicada exclusivamente a la memoria de Santiago «Morro» García.
Que en Paz Descanses.

Santiago Canale
laabdon.com.uy
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