Luego de cerrar su ciclo al frente de Nacional y tras tomarse unos días de descanso, Jorge Bava dialogó mano a mano con el equipo de La Mañana del Fútbol en El Espectador Deportes. En una charla a fondo y sin pelos en la lengua, el técnico dejó varios conceptos directos sobre su paso por la institución, la salida de figuras y lo que proyectaba antes de dejar el cargo.
El clásico y la decisión que ya tenía tomada
Consultado sobre el último clásico ganado por Nacional, Bava confesó una intimidad sobre los plazos que se había fijado en el Torneo Clausura:
“Yo me había propuesto hasta ese día en lo personal... Lo sabía solo una persona: independientemente del resultado era hasta ahí. Se dio el mal arranque de Clausura y el clásico a la vuelta de la esquina, y yo ya me lo había puesto hasta ahí. Después del clásico me iba, aún ganándolo, porque ya lo había decidido.”
Sobre el desarrollo del partido ante el tradicional rival, admitió:
“Elegí no verlo, pero muy contento con el resultado, contento con Daniel (Carreño), con el club, con los hinchas y sobre todo con el plantel, que venía sacrificándose mucho para salir de esa situación.”
El gol de Calvo y la llegada de Martirena
Uno de los momentos cumbres del clásico fue la definición de taco de Juan Manuel Calvo, zaguero al que Bava fue a buscar expresamente:
“Muy contento porque a uno le da esa tranquilidad de que cuando lo fue a buscar, lo fue a buscar convencido. Es un jugador que hace tiempo quería dirigir (...) Para mí va a quedar en la jerga futbolística como ‘el gol del taco’. Lamentablemente no lo pude dirigir esta vez, pero como le dije a él: por lo menos está en mi cuadro.”
Lo mismo remarcó sobre José Luis Martirena, a quien definió como un pilar anímico:
“Es un hijo futbolístico para mí. Es un tipo que te da mucha energía, un jugador ganador, ‘bandido’ en el buen sentido. Es un anhelo que yo tenía como entrenador volver a dirigirlo.”
Las decisiones con los referentes: Lodeiro, Carneiro y el ‘Diente’
Bava también fue consultado sobre situaciones puntuales del plantel en este último semestre y no esquivó ningún tema:
Sobre el retiro de Nicolás Lodeiro:
“Fue triste. Si hay un jugador que hizo todo para venir era Nico. Uno lo veía entrenar todos los días y era un chiquilín de 18 años por cómo corría, cómo se entregaba y se desplegaba. Estaba íntegro, pero estaba saturado. Me dio mucha pena... Era un líder del equipo y un ejemplo para todos, sobre todo para los jugadores del club.”
Sobre las bajas y rescisiones del plantel:
“Las decisiones las tomé 100% convencido. ¿Dolieron? Sí, obviamente, porque no es grato tomar esas decisiones ni comunicarlas, pero hay que hacerlas con seriedad, profesionalismo, honestidad y sobre todo frontalidad.”
La salida de Gonzalo Carneiro:
“Con él tengo un afecto especial porque soy una persona muy agradecida a los jugadores y él fue parte de mi primer título como entrenador. Había que separar los roles. Tenía mucha expectativa con él, después se volvió a lesionar y le costó volver... Fue una decisión que dolió mucho.”
El vínculo con Nicolás 'Diente' López:
“Tuvimos una relación espectacular, como fue en León. Tuvo sus partidos, sus momentos, hasta fue capitán contra Deportivo Maldonado. Hay un invicto que uno no puede perder, que es la frontalidad y la honestidad de ir de frente. Uno elige las formas y trato de ser lo más frontal posible.”
El balance de su ciclo y la puerta abierta
A la hora de pasar raya sobre el rendimiento colectivo y la falta de resultados que precipitaron su salida, Bava reflexionó:
“Bajé mucho mis pretensiones por el momento del equipo para ser más simple y más práctico a la hora de resolver dentro del campo. Le buscamos por todos lados (...) Un proyecto que no se dé en otro lado me tomo un avión, vengo para casa y disfruto de la familia; acá hace más mella por el lugar, sin duda.”
Para cerrar, dejó en claro su sentimiento hacia Nacional y la posibilidad de volver algún día:
“Yo no le cierro la puerta a nada. Cuando me tocó venir no especulé con el momento ni analicé nada, me tiré al agua y no especulé. No salió, pero lo volvería a hacer, no me arrepiento de nada.”
