Daniel Carreño habló después del empate 1-1 ante Wanderers en el Parque Viera y no ocultó su preocupación por los puntos que Nacional volvió a dejar por el camino sobre el final.
Por segunda fecha consecutiva, el Bolso tenía la victoria en sus manos y terminó recibiendo el empate en los últimos minutos. Había ocurrido ante Juventud en el Gran Parque Central y volvió a repetirse este sábado, completando una semana en la que se escaparon cuatro puntos.
Carreño aseguró que las respuestas deberán encontrarse puertas adentro y admitió que “la situación no es muy buena”.
El entrenador recordó lo sucedido frente a Juventud, cuando Nacional tampoco había sufrido demasiado durante el tramo final, y señaló que esta vez ocurrió algo muy parecido.
Un golazo, pero también algo para corregir
Carreño calificó el remate que le dio el empate a Wanderers como “un gol de otro partido”. Sin embargo, no se quedó únicamente con lo extraordinario de la definición.
El técnico reconoció que Nacional podía haber defendido la ventaja de otra manera: jugando unos metros más adelante, sosteniendo la pelota en campo rival y evitando que el equipo se replegara tan cerca de su propio arco.
Para Carreño, el equipo atraviesa uno de esos momentos en los que determinadas situaciones terminan jugando en su contra. La respuesta, afirmó, deberá ser asumirlo, corregir y prepararse para lo que viene.
El cambio a línea de tres
El entrenador también explicó por qué Nacional pasó a jugar con tres zagueros durante el segundo tiempo.
La intención fue fortalecer el sector central de la defensa y liberar a Camilo Cándido y Gastón Martirena por los carriles. Además, buscó acompañar mejor a Maximiliano Silvera, que había quedado demasiado aislado, primero cerrando la posición de Rodrigo Martínez y posteriormente con el ingreso de Tiziano Correa.
Consultado por qué no agregó otro defensor en los últimos cambios, Carreño defendió su decisión. Entendió que la mejor forma de cuidar la ventaja era mantener la pelota en campo de Wanderers y no acumular futbolistas cerca del área tricolor.
El plan era bajar los nervios, poner la pelota contra el piso y conseguir que los últimos minutos se jugaran lejos del arco de Nacional. El equipo no logró hacerlo y terminó sufriendo nuevamente en la hora.
Carreño también explicó que sus gestos desde la línea buscaban que el equipo jugara hacia adelante. Lucas Rodríguez le manifestó que no encontraba una opción de pase y por eso decidió reiniciar la jugada, una situación a la que el entrenador no quiso darle mayor trascendencia.
Nacional no se baja del Clausura
Sobre las posibilidades de Nacional en el Torneo Clausura, Carreño fue breve y descartó considerar al equipo fuera de la pelea.
“Falta pila”, respondió antes de reconocer que existen varios equipos por delante y cerrar con una frase contundente: “Despedirnos, no”.
Nacional volvió a sufrir un golpe difícil de explicar, pero ahora deberá transformar rápidamente la bronca en respuestas. El margen se redujo y corregir la forma de cerrar los partidos pasó a ser una necesidad inmediata.
