Nacional se quedó con un clásico durísimo y Daniel Carreño dejó sus sensaciones en conferencia de prensa tras conseguir tres puntos de oro. Con un planteo táctico pragmático, ordenado y de pura entrega, el entrenador tricolor valoró el resultado, explicó las decisiones clave del partido y dejó en claro cuál es el camino que se viene.

Un arranque especial y el análisis del planteo

Antes de meterse de lleno en lo futbolístico, Carreño se tomó un momento para dedicarle unas sentidas palabras a la familia de Rubén Rada tras su reciente fallecimiento.

Al meterse en el partido, fue directo al grano sobre la propuesta del equipo:

"Los clásicos son emocionales, pasan muchas cosas y bueno, nosotros no estamos en condiciones de ir a buscar el clásico a ganarlo a fútbol. Nos está faltando fútbol y es la gran tarea que tengo por delante. Habíamos hablado como objetivo lograr el cero en nuestro arco y ganar los seis puntos en estos partidos... A partir de mañana empieza una nueva historia."

La batalla en la mitad de la cancha y las decisiones tácticas

Carreño explicó cómo planificó el encuentro y el rol fundamental que tuvieron glorias del club en la semana previa:

"Contamos con la posibilidad de tener a Cacho Blanco, la visita de Rubén Sosa, Leo Romay y el 'OJ' Morales todos los días acá con nosotros. Gente que ha jugado mil batallas. Los clásicos se ganan en la mitad de la cancha; los partidos se ganan en las áreas, pero el 80% pasa por el medio. Me incliné por gente muy sana desde lo físico y muy corredora."

Sobre las variantes individuales y el rendimiento:

Tomás Viera en la zaga: Explicó que buscó mayor velocidad para contener los duelos individuales y liberar a Martirena por la banda.

Maxi Silvera: Destacó el tremendo desgaste del delantero aguantando solo arriba contra los centrales rivales y soportando la carga anímica del partido.

La lesión de Maxi Gómez: Señaló de forma preliminar que podría tratarse de un esguince, a la espera del parte médico oficial.

Ambiente de Copa y la exigencia de la historia

El DT comparó la hostilidad del escenario con las noches coperas en el exterior:

"Estos partidos se ponen muy hostiles, es como jugar la Copa Libertadores cuando vamos a Brasil o a la Bombonera. Trabajamos mucho sobre ser fuertes y concentrarnos dentro del campo: entrar 11 y salir 11."

Para cerrar, Carreño puso paños fríos a la euforia y remarcó la exigencia que demanda Nacional:

"Ganar un clásico es una alegría que va a durar muy poco porque estamos atrás en la tabla. Es un triunfo anímico que lo merecen el grupo, los hinchas y los socios, pero no estamos para ilusionarnos con nada todavía. Este club tiene una historia: tiene que ganar, jugar bien y darle lugar a los jugadores de la casa."