Nacional volvió a ganar, sumó tres puntos fundamentales en el Gran Parque Central y mantiene viva la ilusión de pelear por el Campeonato Uruguayo. Tras el 3-2 frente a Deportivo Maldonado, Daniel Carreño compareció ante los medios y analizó un partido en el que el Bolso supo aprovechar sus fortalezas, aunque terminó sufriendo en los minutos finales.
El entrenador fue contundente al hablar de la situación que atraviesa el equipo y de la importancia de cada compromiso que queda por delante.
«Desde que jugamos con Progreso, con gol de Maxi Silveira sobre la hora, fue una final para nosotros», señaló, antes de recordar los encuentros que Nacional fue superando desde su llegada.
«No hay mañana para nosotros. Después de ese partido, si ganamos, vamos a seguir en la lucha; si perdemos, vamos a quedar afuera», afirmó sobre el próximo desafío.
Una aclaración antes de hablar de fútbol
Antes de responder la primera pregunta, Carreño pidió unos minutos para aclarar lo ocurrido al finalizar el partido, cuando algunos futbolistas de Deportivo Maldonado lo increparon por declaraciones anteriores que consideraron ofensivas.
El entrenador explicó que sus palabras habían sido malinterpretadas y que, lejos de cuestionar al conjunto fernandino, había elogiado su juego.
«Yo dije que el que mejor juega es Deportivo Maldonado. El mejor equipo es Torque», recordó, y explicó que había destacado la circulación de pelota y las triangulaciones del equipo de Maldonado, mientras que de Torque había valorado especialmente su estructura, capacidad física y funcionamiento en las distintas fases del juego.
Carreño aseguró que nunca pretendió menospreciar a Deportivo Maldonado ni a sus futbolistas.
«Estoy lejos de subestimar y hablar mal de alguien, y menos de la gente del interior», expresó.
Además, pidió disculpas si sus declaraciones generaron una interpretación equivocada y manifestó que comprendía el nerviosismo de los jugadores después de una derrota.
Las claves de una victoria trabajada
En su análisis futbolístico, Carreño reconoció que Deportivo Maldonado manejó mejor la pelota durante varios pasajes del encuentro, pero diferenció la posesión de la generación de situaciones de peligro.
«Jugaron mejor que nosotros con la pelota, sin duda. Pero eso no quiere decir que tuvieron más ocasiones de gol», explicó.
El técnico sostuvo que Nacional estaba preparado para afrontar un partido exigente, especialmente en el mediocampo, y que había identificado los espacios y las situaciones en las que podía hacer daño.
«Yo les dije a los jugadores que el partido lo íbamos a sufrir, pero que nosotros teníamos que hacerlos sufrir a ellos en lo que mejor hacemos: balón parado, transiciones rápidas», señaló.
En ese plan también resultó importante la utilización de Maxi por el centro y las posibilidades de atacar por afuera con Camilo y Gastón.
Carreño destacó que Nacional generó oportunidades a partir de esas herramientas y reconoció que terminó sufriendo cuando Deportivo Maldonado consiguió sus dos goles.
La pelota quieta, un arma cada vez más importante
Una de las fortalezas de este Nacional es el aprovechamiento de las jugadas de pelota detenida.
Los dos goles de Francisco Calvo frente a Deportivo Maldonado volvieron a demostrar la importancia de esa herramienta, que también había sido decisiva en el encuentro anterior con el tanto de Tomás Viera.
«El balón parado se está convirtiendo en un arma muy importante para nosotros», reconoció el entrenador.
Sin embargo, evitó atribuirlo a un trabajo extraordinario y destacó principalmente las características y el momento de confianza de sus futbolistas.
«Tenemos buenos pegadores», afirmó, mencionando también a Alejandro Martínez y su participación en el gol de Viera del partido anterior.
Para Carreño, Nacional está atravesando un momento en el que los ejecutantes encuentran buenas respuestas y los futbolistas que llegan al área están atacando correctamente la pelota.
La actitud como punto de partida
Consultado por el gran momento del equipo, Carreño puso por delante el compromiso de sus jugadores.
«Esto se cimenta de la actitud, de la rebeldía, de la intensidad», aseguró.
El entrenador destacó que sus futbolistas están interpretando cada encuentro con una entrega importante y que esa mentalidad ha sido decisiva para sostener la serie de resultados positivos.
De todos modos, reconoció que Nacional todavía tiene margen para crecer futbolísticamente.
«Recién estamos encontrando el equipo y la idea del juego», expresó.
Carreño recordó que lleva apenas una docena de partidos al frente del plantel y que las urgencias del campeonato lo obligaron a priorizar los resultados por encima de algunos aspectos del funcionamiento que pretende desarrollar.
«A veces tenemos que sacrificar u obviar ciertas cosas para dedicarnos solamente a ganar», explicó.
Calvo, Viera y la competencia interna
Cuando le solicitaron una definición de Francisco Calvo, uno de los protagonistas del triunfo, Carreño respondió con una frase que también dejó en evidencia la competencia existente dentro del plantel.
«Le voy a mandar un mensaje a Calvo: que se cuide porque Tomás Viera viene bárbaro».
La respuesta, entre bromas, sirvió para destacar el presente de ambos defensores y la importancia de mantener una competencia saludable por los puestos.
Liverpool y Fossati: la próxima final
Con poco margen para celebrar, Carreño ya comenzó a pensar en Liverpool, un rival al que considera especialmente exigente por su funcionamiento colectivo y por la experiencia de su entrenador, Jorge Fossati.
«Jorge es un ejemplo para todos los entrenadores», afirmó, destacando su trayectoria y su capacidad para darle una identidad de juego a sus equipos.
El técnico tricolor anticipó un encuentro muy equilibrado y no descartó que ambos conjuntos presenten esquemas similares.
«Va a ser una táctica espejo, nada más que Jorge o yo vengamos con alguna sorpresa», señaló.
También consideró que Liverpool tiene una ventaja en cuanto al conocimiento de su funcionamiento, mientras que Nacional todavía atraviesa una etapa de búsqueda y consolidación.
La expectativa de Carreño es prolongar la racha positiva y mantener al equipo en la pelea.
Preocupación por Alejandro Martínez
Una de las noticias que dejó la conferencia fue la situación física de Alejandro Martínez, quien terminó el encuentro con molestias.
Carreño explicó que todavía era demasiado temprano para conocer el alcance de la lesión, aunque manifestó su preocupación por la forma en que se produjo.
«Puede ser algún problema muscular, quizá un desgarro de posteriores», indicó.
El entrenador aclaró que habrá que esperar la evaluación médica para confirmar el diagnóstico y determinar cuánto tiempo podría necesitar el futbolista para recuperarse.
Martirena y su importancia táctica
Otro de los nombres destacados por Carreño fue Gastón Martirena, a quien elogió por su capacidad para desempeñarse en diferentes posiciones sobre el sector derecho.
«Martirena es uno de los jugadores del fútbol uruguayo que tiene una clase bárbara», afirmó.
El técnico explicó que puede utilizarlo como puntero, volante, carrilero o lateral, y señaló que el futbolista se siente especialmente cómodo cuando llega desde posiciones más retrasadas.
También valoró su disposición para cumplir distintas funciones según las necesidades del equipo.
El mérito es de todos
En el tramo final, Carreño evitó atribuirse el protagonismo exclusivo del cambio de ánimo que vive Nacional.
El entrenador recordó que el plantel fue conformado antes de su llegada y destacó el trabajo de dirigentes, funcionarios, cuerpo técnico, jugadores e hinchas.
«Todos tenemos nuestro grano de arena», afirmó.
También reconoció que su presente contrasta con los malos números que arrastraba anteriormente como entrenador y se permitió una reflexión sobre su actualidad: «Se ve que estoy en un buen momento, me están saliendo las cosas».
Sobre el arbitraje, mantuvo una postura de respeto y aseguró que no se ha sentido perjudicado ni favorecido durante su etapa al frente del equipo.
De un año complicado a recuperar la esperanza
Carreño admitió que todavía no encuentra tiempo para detenerse a evaluar lo conseguido. Su cabeza está puesta en preparar el próximo partido, recuperar físicamente al plantel y encontrar la mejor respuesta táctica para enfrentar a Liverpool.
El entrenador destacó el esfuerzo colectivo para cambiar el rumbo de una temporada que había comenzado de manera muy complicada.
«Estamos haciendo el esfuerzo máximo para revertir esto que parecía ser un año terrible. Y ahora andamos con un poco de esperanza, solo con un poco», expresó.
Nacional volvió a ganar y sigue en carrera. El equipo encontró respuestas desde la actitud, la intensidad y las virtudes de sus futbolistas, mientras busca seguir creciendo en su funcionamiento.
Carreño no se distrae con los elogios. Sabe que el margen de error es mínimo y que el próximo partido puede resultar determinante.
El Bolso sigue dando pelea. Y como dejó claro su entrenador, cada partido que queda es una final.
