Los ajedrecistas | Decurnex-Cappuccio

Nacional vuelve a ganar un nuevo clásico en el Gran Parque Central, después de 92 años.
Nuestra casa que albergó tantos juegos, tantas copas, tantos campeonatos Nacionales e Internacionales, Copas del Mundo.

Si entran a Atilio.uy encuentran que con el partido de ayer, se disputaron 23 clásicos oficiales en nuestro escenario, 16 Victorias, 4 empates, 3 derrotas. El primer clásico oficial fue el 24-05-1914 y terminó en empate 1 a 1. En el segundo clásico se da la primer victoria de Nacional 1 a 0, la gloria y la historia se empecinó para hacer más grande a un gigante, ya que el gol fue convertido por el gran Abdón Porte.

Nos van a hablar de historia, nos van a hablar de mística, nos van a hablar de amor por el club, nos van a hablar de traerlos al Parque? Con la cantidad de veces que vinieron y se fueron derrotados… pero para algún despistado que piense que nuestro Gran Parque Central nació hace 5 años, lo invitamos a que busque, que el que busca y quiere encontrar… encuentra.

La previa del cásico fue hermosa, toda la semana con mucha ansiedad, intentando analizar las alternativas que se podían dar en el partido. Hablando con todos los hinchas, intercambiando opiniones, quien tiene que jugar, como armas el equipo, que debemos cuidar del rival, que pasa con el recibimiento, me imagino que todos estábamos en esa sintonía.

Y cuando pensamos que todo estaba dentro de esas posibilidades, aparece el chárter de Nacional, una de las tantas jugadas de ajedrez que influyeron para ganar este clásico.

No es hablar de política, es hablar de gestión, de pensar en detalles, encabezado por Decurnex y Balbi (ANDAN VOLANDO), planificado por Cappuccio y Taramasco (ANDAN DE VUELO), enviaron el chárter a Brasil para traer de inmediato a Rochet, Ocampo y Cándido.

Esta gestión termina influyendo claramente en el resultado, porque los seleccionados (VOLARON), Rochet a los 12´ le saca una pelota del ángulo a Cepellini, Ocampo y Cándido marcan los goles para Nacional. Se dio todo de la manera que todos los Bolsos soñamos. Y seguramente fue la pesadilla que tuvieron los hinchas de Peñarol la noche anterior.

El recibimiento una vez más de toda la hinchada de Nacional fue impresionante, edificios, casas, locales comerciales pintados en tres colores. Y como siempre el colectivo 7411, en conjunto con los medios partidarios dejando todo, planificando y armando la fiesta de bienvenida, que fue brutal.

El partido comienza muy dinámico, con mucha presión por ambos equipos y con muy pocos espacios, se jugaba en cuarenta metros.

Nacional intentaba bascular, llevando la pelota de un lado a otro, pero con el primer error de la defensa ante la presión rival que generó una jugada de peligro, comenzamos a saltear líneas buscando a Bergessio.

La primera la tiene Laborda tras un tiro libre desde la derecha, pero contiene Dawson de buena manera contra el palo.

En la siguiente jugada es Cepellini que tiene un tiro libre, pero Rochet (VUELA) y la saca del ángulo.

A partir de ahí el partido empieza a lucharse en el medio, ambos equipos buscaban poner mano a mano a los extremos y presionar a los armadores de juego, Gargano en Peñarol y Neves en Nacional. Era tanta la presión y la molestia que se generaba contra el «bigote» que en una jugada por izquierda en el medio, comete una falta que le cuesta la amarilla y empieza a jugar totalmente condicionado y más cuando a los pocos minutos comete otra infracción (que no era para amarilla). Enseguida Cappuccio llama a Cantera para que ocupe su lugar.

Con este cambio el plan A ya no se podía ejecutar porque las características de ambos jugadores son diferentes.

Cantera se posicionó sobre la derecha en el primer tiempo y no se lo vio cómodo, por más que su entrega es impresionante, justo le tocó entrar cuando el partido estaba armado.

En esa primera mitad no hubo muchas más situaciones de gol, salvo un mano a mano de Trezza donde la defensa de Peñarol desnuda carencias, el línea levanta mal la bandera, pero si era gol tenía que convalidarse mediante el VAR.

Nos vamos al descanso con la sensación de que Nacional debía mejorar en el armado de juego e inmediatamente surge en nuestro imaginario la figura de D´Alessandro.

El segundo tiempo comienza con el mismo once para Nacional, en cambio Peñarol pone en cancha a Torres.

En la transmisión de La Abdón decíamos que Trezza debía pararse por el lado que atacaba Torres para darle una cobertura mayor al lateral, sin embargo Cappuccio deja a Ocampo por ese sector y Laborda comienza a verse desbordado.

Los primeros 15´ del segundo tiempo fueron todos para la visita, Álvarez Martínez tuvo la chance de convertir de cabeza solo en el área pero la tiró afuera.

Se veía que Nacional debía cambiar algo, reforzar el sector derecho y atacar por la izquierda contra Pereira que es su zona más débil.

Entonces Cappuccio hace una jugada maestra, saca a Trezza, pone a D´Alessandro, cambia a Ocampo a la izquierda y pasa a Maxi Cantera para la derecha.

En la transmisión no podía entender como dejaba a un jugador de cuarenta años por el sector donde más daño nos estaba haciendo.

Pero una vez más el DT me tapó la boca y me demostró lo poco que sé de fútbol, que en este deporte hay infinitas formas de ganar, que los jugadores influyen por otras cosas además de sus características físico-técnicas.

Ese cambio empezó a volcar el trámite a favor nuestro, porque D´Alessandro además de ser el jugador más inteligente de la cancha, eleva el nivel de los compañeros, Nacional vuelca todo su armado de juego sobre el sector derecho, es excelente lo que propuso el DT, una contratáctica ofensiva notable.

Cantera empieza a juntarse con el diez, Trasante (hizo despliegue tremendo, pero con pelota estaba impreciso) comienza a volcarse por ese sector y a manejar mucho mejor la pelota, se ven triangulaciones, Laborda pasaba al ataque con confianza.

Tanta confianza que a los 70´ en una jugada donde Nacional cuida la pelota, es Matías que se anima a hacer un cambio de frente hermoso para Ocampo.

Y Brian (VOLÓ) lo que hizo técnicamente es perfecto, ejecutó una combinación de recursos excelentes, primero el control, con un toque ya posicionó la pelota donde quería, con ventaja, dejó la pelota muerta cerca de su pierna hábil, luego un doble amague que por poco lo descadera a Acosta, toma la decisión de ser vertical y meterse dentro del área, luego diagonal sabiendo que tenía a su rival atrás, le cruza el cuerpo y cuando le sale Dawson le mete un puntín entre las piernas y marca un golazo para el 1 a 0. Me recordó por algún momento a Rubén Sosa.

Nos ponemos 1 a 0, tenemos la pelota por derecha volcamos el control por ese sector, esta variante táctica, el técnico Larriera nunca pudo leerla y empezamos a manejar los tiempos, Peñarol comienza a jugar a la desesperada y aparecen huecos por la izquierda, pero con González en cancha buscaban por ese sector.

Es a los 81´ que Cappuccio hace el último cambio, pone a Almeida en el lateral izquierdo, sale Ocampo fundido y pasa a Cándido a volantear sabiendo la velocidad y el manejo de la banda que tiene Camilo.

Y en una jugada que se gesta por la izquierda donde Cándido (LEVANTA VUELO) roba una pelota, con mucha determinación, confianza y velocidad, engancha hacia el medio, elude al defensa tarándola hacia adelante, queda de macho contra Dawson y la cruza al palo derecho para marcar el 2 a 0 y liquidar el partido.

Lo único que faltaba era que Tejera pitara el final para expresar toda nuestra alegría por este triunfo, pero créanme que esos 5 minutos finales, los disfrutamos mucho, viendo un Nacional totalmente superior, física, futbolística y anímicamente.

La emoción nos ganaba y se nos hacía muy difícil continuar la transmisión, queríamos abrazarnos con todos los que estábamos en el Parque, con los que no podían acompañarnos, con los que ya no están, saltar, cantar hasta quedar afónicos, aplaudir a los jugadores, cuerpo técnico, dirigentes, funcionarios, por regalarnos este clásico que queda en la historia.

 

NACIONAL TODO, ANDUVO VOLANDO!!!
MUCHAS GRACIAS!!!

Santiago Canale
laabdon.com.uy