Historia vs Soberbia

El partido tuvo un constante dominio del balón por parte del visitante, el ochenta por ciento del tiempo la tuvieron ellos, pero curiosamente la estadística de Conmebol marca que solo remataron cinco veces al arco y Nacional tres.

Hay infinitas maneras de ganar en el fútbol, el propio Giordano en conferencia de prensa manifestó que la estrategia se creó en función al adversario y que la no tenencia de balón fue parte de la misma.

Lo que vimos todos es que corrimos detrás de la pelota, con un sistema defensivo cerrado, fuerte, pero con un desgaste físico que se notó en los últimos 20´ minutos del partido y que fueron un calvario para Nacional.

Empezaron a ganar las líneas, sin Méndez (de los mejores) y con Trezza de lateral por derecha generaban supremacía y llegaban con mayor profundidad, con un mediocampo fundido.

Y a los 85´ se nos paró el corazón, en una jugada por izquierda de Independiente del Valle meten una pelota al segundo palo, ganan, la ponen al medio y nos convierten, ese momento fue lapidario, Nacional debía convertir dos goles para clasificar, el empate no servía…y cuando casi nos resignábamos a quedar afuera, apareció la mística convertida en tecnología, aparecieron las fuerzas sobrenaturales convertidas en megapixeles para que el chequeo del VAR detecte una mínima posición adelantada y nos volvió el alma al cuerpo, una sensación HERMOSA.

Los últimos minutos nos defendíamos con entereza, fuerza, coraje, pero el propio cansancio nos generaba desorden táctico, las piernas no reaccionaban, la línea final volvía a sostener el resultado y sobre todo la GRAN figura del «Chino» Sergio Rochet, atajó todo, un nivel superlativo, el salto de calidad de esta Copa. No solo ataja de forma muy segura las que uno entiende que son atajables, sólido sin dar rebote, sino que además sacó dos mano a mano, una pelota al ángulo que créanme que se suspendió en el aire, una muy difícil que le cabecean en el área chica y la saca con la pantorrilla y la frutilla de la torta, el primer penal en la tanda de definición, intuyó a Pellerano, se quedó en el medio y se paró firme ante el bombazo del argentino.

Esto nos permitió comenzar la definición con ventaja, luego anotó Bergessio, anotó el Chori, llegó Carballo para el tercero pero el remate se fue por encima del travesaño, volvíamos a sufrir una vez más pero si hay algo que sabemos en Copa es sufrir.

La noche era en tres colores, desde el recibimiento de los hinchas en todo el país hasta los mensajes de aliento que se le hacían llegar a los jugadores, todo el pueblo tricolor estaba vibrando positivo para clasificar.

Y en el cuarto penal del visitante lo toma Schunke, se para recto y remata afuera, si Nacional convertía pasaba a cuartos.

Era el turno del gurí de 21 años que jugaba su tercer partido en Copa, el mismo que se fue llorando del Parque luego cometer un error contra Racing por arriesgar para una salida prolija, en los pies de Emi estaba la clasificación, todo el país expectante, todo el pueblo tricolor pendiente y otros también.

La pelota pesa 100 kilos dijo el relator en la transmisión de La Abdón, pero la historia estaba escrita (literal, sino vean el tweet de Gabi Neves) Martínez se paró frente a la pelota, se puso serio, apretó los dientes y descargó toda la camiseta arriba de la pelota, de tanta potencia saltó y terminó desparramado en el piso, se levantó con sonrisa de oreja a oreja y al grito de «Nacional nomá, la c… de la lora» salió a festejar con todos los compañeros.

Que me importa el como, si tengo la clasificación en el bolsillo con la Cantera inagotable dando la cara y dejando la vida en la cancha…

Santiago Canale
laabdon.com.uy