Gamal, junar ando

Partido entreverado… como el título de esta nota.

Pero saben que… los equipos campeones tienen que saber “Ganar, jugando mal”.

Y eso es lo que vimos ayer en el Estadio Centenario.

Un equipo que no se encontró nunca dentro del campo de juego pero que termina llevándose los tres puntos y mostrando una característica de los que logran cosas.

El planteamiento táctico del inicio del partido fue sorpresivo (al menos para mi) Giordano pone una línea de tres, cinco medios y dos puntas, intuyo que el técnico pensó que iba a encontrar un rival totalmente cerrado, metido en su campo y quiso buscar ancho de cancha y buen trato de balón con jugadores de muy buen pie (Chori, Lores, Emi, Tato). Además con la intención de cuidar a otros que seguramente sintieron el cansancio del viaje a Ecuador, realiza cambios de nombres.

En los primeros minutos parecía que se podía dar un juego filudo con Méndez ganando la línea, González juntándose con el Chori y ejerciendo una buena presión que nos permitía obtener rápidamente el balón, pero esto duró diez minutos.

A mi entender desde que a Emi Martinez a los 6´ le sacan tarjeta amarilla Nacional perdió intensidad, al jugador se lo vio condicionado, levantaba los brazos cada vez que intentaba recuperar como diciendo (no lo toco).

El partido se torna entreverado y aparecen los errores arbitrales, a los 12´ Méndez gana muy bien en velocidad, se mete dentro del área y el defensa local le comete una muy clara falta que el árbitro no sanciona, esa es quizá la más importante pero hubo varias tarjetas que debió sacarle a los rojiverdes, un árbitro que técnicamente tuvo errores, sobre todo de criterio.

En el primer tiempo tuvimos una jugada de Orihuela que ganó por arriba en un tiro de esquina y otra que Lores remata desde la derecha, Vinicius desvía y se va por encima del travesaño, muy poco para lo se podía esperar pensando en los 23 puntos de diferencia que había en la tabla Anual.

El segundo tiempo se vino con tres cambios, Carballo, Rafa y Trezza por Martínez, González y Trasante, pasa a jugar con 4-2-3-1.

Esto le dio mayor libertad a Oliveros para trepar por izquierda y permitió que Trezza ganara alguna pelota en velocidad pero con muy poca profundidad y sin generar jugadas claras elaboradas.

La realidad es que Giordano, intentó buscarle la vuelta, realizó variantes posicionales, incluso de nombres pero el equipo no estaba en una buena noche. Cuando quedaban 23´ decide hacer el cambio que luego termina siendo el más importante, ingresó Emiliano Villar, salió Thiago Vecino.

El “Chiqui” Villar tiene características de centro delantero, se lo vio en varias oportunidades, pivoteando, luchando con el cuerpo, usando los brazos, volcándose a los costados, generando espacios para los que jugaban abiertos.

Y de esta manera es que llega el gol del triunfo, a los 80´ una pelota larga dividida que salta Trezza, la segunda pelota la gana Lores, Trezza mete una diagonal que genera la distracción de la línea final y le permite a Villar encontrar el espacio vacío, Ignacio le mete la pelota justa, Villar queda mirando hacia la Olímpica pero realiza un giro muy potente al mismo tiempo que remata de primera y la pelota se mete bien esquinada sobre el palo derecho del arquero.

El partido se iba sin mucho más para contar y Nacional gana 1 a 0.

Al encuentro se le sacó el 100%, nos llevamos los 3 puntos, nos quedamos con el grupo B del Intermedio (lo que nos permite jugar la final), se le dio descanso a varios jugadores, se le dio minutos a otros, se cumplió con fechas de suspensión.

Si no viste el partido y te quedas con esto es inmejorable… pero hay mucho por mejorar.

Santiago Canale
laabdon.com.uy