Estuvimos a la altura… en la altura

Cuando el honor, el prestigio y la historia están en juego aparecen esas fuerzas sobrenaturales que nos hacen correr más que cualquiera.

Nacional peleó el partido como un león herido, conociendo sus limitaciones y sus virtudes, pero también las del rival.

Cada jugador sabía que con el cien por ciento no alcanzaba en la altura, con un equipo bien formado y que juega hace muchos años juntos

Planteo inteligente de Giordano, que tiene la mezcla perfecta entre la «Vieja escuela» y el «Fútbol moderno»

En el calentamiento se lesionó Corujo, se sumó a las bajas de Oliveros y Neves, obligó al ingreso de Méndez, quedando Orihuela y Laborada como zagueros y termina armando una figura táctica con 4-1-3-1-1, (un dato, el promedio de edad de la línea final 21,5 años).

Los primeros 22´ fueron los peores, lo decía Guille Canale en el comentario de laabdon radio, «el primer ahogo en la altura es del que cuesta más recuperarse», el local tuvo cuatro ocasiones claras para anotar pero una actuación soberbia de Rochet impidió el tanto.

Esos minutos fueron muy intensos con un Independiente del Valle proponiendo lo que imaginábamos, intentando ganar las espaldas de Méndez y Cougo con pelotas cruzadas a dos extremos muy veloces que se pegaban a la raya.

Utilizan muy bien las diagonales, tanto los delanteros como los volantes que permanentemente llegan a posiciones de ataque y desarticulan cualquier esquema defensivo. En ese momento no alcanzaba con poner a Rafa García como libre entre el mediocampo y los zagueros para interceptar pases filtrados porque le estaban ganando la espalda y generaban superioridad numérica.

Pero los momentos tensos fueron disminuyendo de a poco, Nacional se empezó a acomodar en la cancha, ganó metros, presionó más adelante y si bien no podía sostener el balón generamos 2 jugadas de gol seguidas por parte de A.Trezza que se fueron por encima del travesaño.

Los ecuatorianos parecieron sentir que el tricampeón continental estaba parándose firme en su cancha y generaba posibilidades ciertas de contragolpe

Si bien hubo alguna situación más de gol, el partido estuvo prácticamente controlado y se terminó el primer tiempo.

La segunda parte nos encuentra parados más adelante, incluso en momentos presionando la salida rival en tres cuartos de cancha con Bergessio y Trezza, el propio juvenil es el que tiene la más clara, una salida del fondo, Rafa le mete el pase, Alfonso gira muy rápido y desde su propio campo la tira hacia adelante, le gana en velocidad a toda la defensa y queda de macho frente al arquero pero casi sin fuerzas remata al medio del arco.

Los minutos pasaban, los jugadores dejaban la vida en cada pelota, corrían hasta el calambre, se superaban a la altura, jugadores que no habían tenido minutos como titular en esta temporada o no habían debutado en copa, con grandes rendimientos (Rafa, Toti).

A esta altura el esfuerzo era inmenso y el físico empezaba a generar múltiples esfuerzos, esto lo lee Giordano y busca piernas frescas, ingresan G.Castro, I.Lores y C.Yacob, por Bergessio, Trezza y Rafa.

Esto le da más aire a Nacional, con un Lores muy rápido comienza a generar infracciones y dar respiro a la defensa, tanto que en una pelota cruzada sobre la izquierda el Chori toma una segunda pelota, la «mata» de pecho y con ese control le alcanzó para sacar un remate impresionante que el arquero logra sacar hacia el costado (alguno se acordó de un gol clásico).

Pero los partidos de copa son sufridos, reñidos, se definen con acciones mínimas y en una jugada de los ecuatorianos por derecha ponen el centro de la muerte, le queda al borde del área, controla y remata cruzado, Rochet vencido no podía reaccionar y cuando la pelota se metía apareció Laborda con un sentido de la intuición de un jugador con 20 años de carrera, se tira una palomita y la termina sacando en la línea (se festeja como un gol?, claro que si).

El partido era dramático, nos cansábamos de ver correr a Trasante, Carballo, Martínez, Méndez, etc y como si eso fuera poco el árbitro nos cobra un penal que el VAR termina desestimando.

Los corazones no resistían tanta intensidad, las piernas de los jugadores tampoco, el árbitro marcaba 5´ de descuento y parecían una eternidad, pero la mente y la actitud generan energías más allá de las imaginadas, acciones que tenían un destino seguro, terminan cambiando de rumbo gracias a la convicción de un jugador que creía hasta el final que podía transformarse en héroe.

El empate es importante, el cero en el arco también, pero hay conclusiones mucho más interesantes, se llama #CanteraInagotable, esa que ya sabe lo que es jugar copa, esa que salió Campeón Sub 20 en el Centenario.

PD. Nadie nos va a contar como son los partidos de Copa Libertadores de América, porque somos los que más veces la jugamos.

Santiago Canale
laabdon.com.uy