Derrota con VAR-ias polémicas

En un partido muy disputado, donde el local fue superior, el que termina siendo decisivo en el marcador es el número 12 Video Assistant Referee.

Todos sabíamos de antemano, que iba a ser un partido muy difícil, que River presenta características de juego que a Nacional o a todo equipo uruguayo le cuesta.

La gran diferencia a nivel juego es la intensidad de los equipos argentinos, esto no es nuevo, pasa hace mas de 25 años, jugamos un cambio más abajo y en la vecina orilla juegan con la sexta puesta todo el partido.

Esto Nacional lo pudo disimular a base de concentración, de extremar su capacidad física por encima de lo que están acostumbrados y orden táctico muy aplicado.

Pero, ¿cuánto puede aguantar un deportista en la alta competencia jugando por encima de sus posibilidades?

En el primer tiempo Nacional logró esa concentración, presionó la salida con Neves, Emi Martínez (mal amonestado a los 13´, jugó condicionado) interceptó varios pases entre líneas, le generó dificultades a los delanteros con una dupla central muy concentrada y firme.

Al que más le costó fue a Rafa García, se lo veía corriendo de atrás y no llegando a las coberturas cuando atacaban, sobre todo por derecha.

Si vemos las chances que se generaron de un lado y otro, nosotros tuvimos 2 de peligro (Trezza y Neves) y ellos sin ser el penal (mal cobrado a Oliveros, el juez estaba tapado y lo cobró, muy tendencioso) y el gol anulado por offside, no llegaron con peligro.

Pero los equipos de Gallardo te van desarmando, te van desgastando y Nacional sintió todo el esfuerzo.

Jugadores como Trezza, Cougo, los más veloces ya no lograban competir de igual a igual, el trajín se notaba, el desgaste mental que implica una concentración máxima también.
River se adueñaba del trámite y Nacional ni siquiera sostenía la pelota para que la defensa tome aire.

Empiezan a encontrar espacios De la Cruz, Carrascal, ganan los mano a mano, Matias Suárez con sus diagonales y pivoteando generaba espacios para todos sus compañeros.

Daba la sensación que Gallardo supiera que se iba a dar así el trámite, que a Nacional le iba a costar el ritmo propuesto, este River no juega a tener el balón, juega a generar espacios, utilizar las diagonales, desarticular los sistemas defensivos con jugadores en movimiento permanente, es como que te va desarmando de a poco.

Y el partido se vuelve cuesta arriba, Giordano ensaya cambios buscando piernas frescas que no le dieron resultado, ninguno pudo entrar en ritmo de partido, si me apuran el más meritorio fue Ocampo, jugó fuera de puesto y se sacrificó con esfuerzo, esperaba mucho más de Lores.

Capítulo aparte para el arbitraje dentro y fuera del campo.

Todos los errores son en favor de River, empieza con una amarilla a E. Martínez mal sacada que lo condiciona, son esas chiquitas de árbitro sacador de partidos que parece que no se notan. Matias Suárez cometió 7 infracciones y no recibió tarjeta.

El error más alevoso es el penal que cobra en tiempo real de Oliveros contra Suárez, si miran la repetición de frente al arco se puede ver al arbitro intentando ver la jugada, haciendo un movimiento hacia la derecha pero no tiene visión clara, lo increíble es que el VAR ratifica la decisión, para no dejar en evidencia al árbitro.

El offside de Suárez era demasiado evidente para hacer la vista gorda, y en el segundo tiempo un penal VAR a Laborda que le rebota en el muslo y luego da en la mano, mal decretado, más allá que en la transmisión le dimos la derecha, luego viendo las imágenes no es penal.

River se lleva una ventaja importante, es verdad, Nacional la va a tener muy difícil también, pero son 90´ y todo puede pasar.

Santiago Canale
laabdon.com.uy
#LaVidaPorNacional 

 

 

 

 

 

 

 

 

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