Déjá vu

Otro muy mal partido de Nacional, de esos que preferís borrar de la retina. Pero volvemos a sumar tres puntos para las tablas y estamos cada vez más cerca.

Todos queremos ganar y salir campeones pero para conseguir esos objetivos es necesario ser un equipo equilibrado, sobre todo en los desenlaces de los torneos y ni que hablar en las finales.

Hay muchas formas de ganar, son infinitas, hoy nos toca ganar con una jugada de pelota quieta, un golero sólido, un nueve que tuvo una y la metió, encontrando en el momento justo a un ejecutante de pelotas quietas.

Hay equipos que salieron campeones con una defensa sólida y aprovechando pelotas paradas, pero la realidad es que son cada vez menos, hoy el fútbol requiere otras variantes.

Venimos hablando durante todo el 2021 que nuestra zona más frágil en defensa son las bandas, todos nos damos cuenta, los hinchas, los aficionados, los periodistas y sobre todo los técnicos rivales. Ya desde el primer minuto cualquier equipo que se enfrente a Nacional sabe por donde debe atacar, donde va a generar supremacía numérica y sin embargo repetimos exactamente los mismos errores.

Un armado del equipo titular que no comparto, insistir con jugadores fuera de puesto no creo que sea lo adecuado. Trezza al lateral derecho, Méndez al izquierdo, E. Martinez a la izquierda, en fin modificaciones que no tienen justificación y sobre todo un insistir con un sistema táctico que no da resultado en cuanto a los trámites. Los rivales son superiores todos los partidos, el único que recuerdo en el que fuimos mejores fue contra River.

El sábado el partido comenzó con los mismos desajustes de partidos anteriores, nos hacen el 2-1 por las bandas permanentemente pero a diferencia del partido frente a Fénix no lograban ser profundos, Cerro equivocaba el último pase, se apuraban o directamente fallaban en la toma de decisión.

Esta deficiencia en las bandas se da más por una falla en líneas de contención previas, esto marca un claro desajuste, una falta de equilibrio, no somos un equipo compacto en la marca. A mi entender todo empieza con la formación táctica, luego la elección de los jugadores y por último el mensaje, el técnico no logra llegar con el mensaje a sus dirigidos, no creo que Giordano pretenda plantear tan mal los partidos, ni que busque jugar de esta manera, por eso me paro en este concepto.

Claro que luego depende de los jugadores que son los principales protagonistas, pero al ver al técnico parado en la línea lateral de la cancha gritando con cara de enojado, poniendo en evidencia errores de sus dirigidos y con inacción en lo que respecta a su lectura del partido porque si algo puede hacer el técnico es corregir con variantes tácticas, de jugadores, etc.

Del partido decir que me costó mucho lograr concentrarme, era un error tras otro, todo imprecisiones. La más clara fue a los 18´ una jugada por derecha en la que Trezza encuentra línea de pase para Ocampo que enganchó y se la dio a E. Martínez al borde del área chica pero levantó mucho el remate.

El partido era tedioso, P. García empezó por izquierda, cuando su mejor versión es libre por todo el ataque y es el que mejor entiende a Ocampo. A los 38´se fue al sector derecho y le metió un pase filtrado justo a Brian que desbordó y no encontró ninguna pierna que la empuje.

Eso fue Nacional en ataque en todo el primer tiempo.

La segunda mitad comienza igual, no lográbamos ser profundos, a pesar que Ocampo estaba transformándose en un jugador desequilibrante pero sin compañía.

Y a los 51´ viene el gol, Ocampo levanta desde la derecha un tiro de esquina, la desvían en el primer palo, Bergessio controla como puede y luego la toca con los tapones para marcar el tanto de la victoria, 100% de efectividad para el Capitán.

En análisis anteriores marcábamos que las pelotas quietas muchas veces en partidos cerrados o cuando no te salen las cosas pueden ser una buena alternativa para llegar al gol. Considero que es un arma más, que suma a otras formas de conseguirlo, pero no puede ser la única, como pasó ayer.

Créanme que luego de la apertura lo único que esperaba era que se termine el partido, por la importancia del resultado, por lo mal que se jugaba, pero sobre todo porque era un sufrimiento.

La única sonrisa de todo el partido me la sacó B. Ocampo a los 68´ quedó mano a mano en mitad de cancha, amagó pase al medio pero la tiró larga sobre su pierna izquierda, al defensa se le desacomodaron las vértebras al hacer un movimiento intentando cortar al 7 que siguió con el balón, se metió dentro del área, enganchó hacia el medio y definió muy rápido con un toque corto y fuerte al segundo palo, pero el arquero se mandó una atajada realmente increíble, la pelota fue en dirección a su pie de apoyo (izquierdo) por bajo, y con una reacción tremenda volcó su cuerpo y con la punta del pie la sacó al tiro de esquina, era un golazo.

Luego seguimos sufriendo, Cerro tuvo una de cabeza adentro del área chica que se fue afuera, por suerte fallaron en el pase previo o en la definición misma, pero tuvieron varias chances para empatar.

Quiero mencionar el mal manejo de los cambios una vez más por parte del técnico, saca a Ocampo(el único que lograba mantener la pelota por unos segundos) y pone a Laborda que se metió en el lateral derecho y sacó bastante. Luego pone a Vecino por Trezza, ¿de qué entró Thiago? yo creo que ni él sabe, jugó como una especie de media punta, sin poder conectar siquiera una pelota, totalmente desorientado en la cancha, inentendible el manejo de los cambios.

Siempre me gusta cerrar el análisis con algo positivo, en este caso una vez más destaco que encontramos un gol con una jugada de pelota quieta, el buen nivel de Ocampo que a pesar de jugar muy solo se las rebuscó, el gol de Bergessio que una vez más nos da los 3 puntos y la seguridad que muestra Rochet partido a partido.

Sobre todo el conseguir 3 puntos con rendimientos tan bajos y con un técnico que no encuentra mejorar funcionamientos.

Santiago Canale
laabdon.com.uy
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