Cantera Inagotable…

Había que ganar y ganamos…

La previa de este encuentro la vivimos con mucho nerviosismo todos los hinchas de Nacional.

Los resultados negativos en partidos anteriores, la presión que se generaba, la necesidad de ganar para no depender de nadie, eran factores que jugaban un rol importante. Esto, sumado a la cantidad de juveniles con los que disputamos el torneo, con uno de los promedios de edad más bajo y un plantel desequilibrado, nos marcaba que el partido no iba a ser para nada sencillo.

Al plantel mucho no se le puede decir, en la nota que le hicimos a D´Alessandro (en breve la vamos a publicar) habla de esto mismo, los referentes son Bergessio, Rafa, Rochet, después ya con un salto importante en edad aparece Corujo que tiene 25 años.

Por si fuera poco, sin Orihuela uno de estos juveniles que sacó la cara durante todo el torneo, sin A. Mendez (a último momento quedó fuera por un malestar) y con el debut de N. Marichal que le dijeron dos horas antes de ir al estadio que era titular.

Estos chicos tuvieron actitud, entrega, coraje, decisión. Pero claro solo con eso no se ganan los partidos, entonces apareció nuevamente el capitán Bergessio para anotar los dos tantos de Nacional y apareció también S. Rochet el mejor arquero uruguayo en el mundo.

Otros que también aparecieron son los juveniles que habían quedado relegados en la era Giordano, el caso de Trasante que fue la figura de la cancha, Trezza que le dio movilidad, ida y vuelta, coberturas a la banda, Marichal solvente, Laborda que es usado de parche y siempre muestra actitud.

Pero además apareció Martín Ligüera que entendió lo que necesitaba Nacional en este momento, fue arriesgado, modificó un sistema táctico que los rivales conocían de memoria y eramos superados partido a partido, confió en sus conocimientos de determinados jugadores sobre todo juveniles y los protegió como pudo, armando el equipo de atrás para adelante.

El partido comenzó con muchos nervios, el local tuvo 3 jugadas claras de gol, comentaba en las redes que en los primeros 30´ el estress deportivo (trastorno psicológico no deseado) nos estaba generando dificultades para demostrar las habilidades adquiridas y esto nos llevaba a la ansiedad, el desorden, equivocar la toma de decisiones, errar pases de 3 metros.

Esto se disipa a los 35´ cuando Bergessio convierte el 1 a 0, un tiro de esquina de la izquierda, con mucha precisión por Ocampo y el capitán cabecea solo.

Empezamos a manejar mejor el balón, Ocampo ganó en confianza y empezó a encarar a todos, Trezza encontraba espacios por derecha.

Nos vamos al descanso con la ventaja 1 a 0.

El segundo tiempo arranca de la mejor manera, en una jugada por izquierda, lo buscan a Bergessio dentro del área con el rival pegado a su cuerpo, gira y remata de derecha marcando el 2 a 0.

Una formula que se repite, cuando Bergessio está de espaldas con el defensor pegado siempre genera peligro porque los domina con los brazos y el cuerpo.

Con este gol empezamos a sentirnos dominadores, el mediocampo (sin ser prolijo) batallaba todas las pelotas y era vertical en base a esfuerzos individuales y a errores de los rivales por la desesperación de buscar descontar.

Pero faltando 20´ llega el descuento de Deportivo Maldonado de un tiro de esquina (hemos recibido los últimos partidos goles de pelota quieta, debemos trabajarlo) desde la derecha, cabecean en el primer palo y aparece solo Batista para marcar el descuento 2 a 1.

Los nervios vuelven a aflorar, comenzamos a sufrir cada pelota que va al área, pero aparece una vez más la figura del «Chino» Rochet, gran responsable de estar en las finales.

El partido termina 2 a 1.

Estamos en las finales, será ante el ganador de Rentistas y Liverpool.

Vamos a tener 10 días para trabajar, preparar los partidos, recuperar lesionados e intentar plasmar algo de lo que pretende el DT.

A los jugadores agradecerles por meternos en las finales en un campeonato en un año tan difícil para todos.

A los juveniles doble agradecimiento por dar la cara, por quemar etapas que quizá debieron ser en otro momento y en otras circunstancias.

A Ligüera reconocerle la situación de la que se hizo cargo que con entereza, asumiendo y arriesgando sacó adelante, éxitos en las finales, pero desde ya agradecimiento.

A los dirigentes, le cargaron demasiada responsabilidad a juveniles, hicieron que quemen etapas y no los cuidaron como debieron. Espero que tomen el aprendizaje, estuvimos a punto de quedar afuera de todo.

Quedan las finales pero más allá del resultado debería haber autocrítica y tomar las enseñanzas para no repetirlo en el futuro.

Vamos Nacional!!!

Santiago Canale

laabdon.com.uy