Un partido para el olvido

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Segundo partido oficial de Munúa en Nacional y segundo traspié. Se encienden las alarmas, no por las dos derrotas en sí, sino por algo más preocupante;  el volumen de juego.

Tanto Liverpool como Rentistas nos maniataron y nos impidieron desarrollar el juego característico de Munúa, cortándonos los circuitos de juego y el Bolso entrando en un desconcierto.

Rentistas salió hacer su juego con cuatro en el fondo, cinco en el medio y un único punta que nos enloqueció todo el partido, eso hizo que en el mediocampo se hicieran fuertes presionando y marcando siempre con superioridad numérica, a veces eran dos contra uno y se vio hasta 4 jugadores marcando a uno solo de Nacional, que solo por esa inferioridad numérica perdía la pelota.

Nacional totalmente maniatado y con poca movilidad, su mediocampo no podía salir con la pelota prolija desde el fondo, con los extremos bien marcados, con un Bergessio sumamente rodeado y sobre todo sin la manija del equipo, esto hizo que para el conjunto Tricolor fuera imposible pasar la muralla de piernas que proponía el rival.

La movilidad del “bicho colorado” y lo estático de  Nacional marcaban a las claras las diferencias en la cancha,  los jugadores de Rentistas aparecían en todos lados, en cambio los de Nacional parecían inmóviles con respecto sus rivales, al principio sorprendidos del planteamiento pero a medida que pasaron los minutos pasaron de estar sorprendidos a estar totalmente controlados tanto en lo futbolístico  como mentalmente.

No hubo ningún jugador que fuera el empuje del equipo, Nacional se volvió repetitivo buscando por afuera, soltando a los laterales que se chocaban con los volantes externos, por el medio era imposible transitar porque  Rentistas era una muralla de jugadores, entonces el Bolso se aferraba a una vieja y clásica jugada de nuestro fútbol Uruguayo, la pelota quieta.

Cada jugada de pelota quieta se veía como una posibilidad de convertir, pero fue todo lo contrario, cada córner a favor de Nacional era una jugada de riesgo para el conjunto de Rentistas, increíblemente en cada pelota quieta el Bolso quedaba mal parado y los jugadores del “bicho colorado”  salían con gran velocidad hacia el área tricolor.

Sí, Nacional estaba siendo superado tácticamente y futbolisticamente, imagínense lo que fueron los minutos finales del primer tiempo, un cúmulo de errores y nerviosismo por doquier, el conjunto de Rentistas se fue al descanso siendo superior a Nacional.

Para el segundo tiempo pensé que iba a ver un cambio táctico o un ingreso en el mediocampo ya que ahí era donde perdimos continuamente por superioridad numérica, pero para mí sorpresa no fue así, Nacional salió con los mismos 11 y con la misma idea táctica.

Evidentemente si uno no cambia algo, el resultado va a ser el mismo y fue tal cual, Rentistas no se apartó ni un ápice de su estrategia y Nacional siguió con los mismos errores del primer tiempo.

Avisó una vez, avisó dos veces y en la tercera un contragolpe letal puso el primer gol de un ex tricolor como lo es Falcón.

Al desconcierto generalizado se le sumaba el gol en contra, y claro esto hizo aumentar aún más las diferencias no solo futbolísticas sino anímicas.

Los minutos pasaban y los “bichos” se hacían más fuertes y cada vez más complicado para Nacional generar situaciones de gol.

Otra vez como en el primer tiempo errores en la pelota parada a favor propiciaron el segundo gol de Rentistas, otra vez por un ex tricolor, Renato César.

Con el segundo gol ya en el tanteador Munúa buscó cambiar algo del equipo y mandó a la cancha a Santi Rodríguez y a Rodrigo Amaral buscando que con sus improntas pudieran desarmar la muralla de Rentistas, pero ni Rodrigo ni Santiago pudieron cambiar nada.

Claro a esa altura del partido con dos goles abajo y con un rival cada vez más fuerte tácticamente hicieron que los esfuerzos individuales de ambos jugadores quedarán en la nada.

Merecido triunfo del equipo de Rentistas que con sus armas y un planteamiento táctico que le salió a la perfección pudieron superar a un conjunto Tricolor totalmente superado.

Me preocupa y mucho la falta de movilidad que hubo en todo el partido, vi a un Nacional muy estático dónde no hubo fútbol asociado, parecía que se buscaba a un salvador que a base de gambeta pudiera desequilibrar, no sé buscó un fútbol a base de triangulaciones y desmarques constantes.

Sin duda Munúa se lleva mucho trabajo para Los Céspedes ya que este equipo no mostró ni el fútbol que vimos contra River Plate y tampoco supo cómo contrarrestar las dificultades que le propuso los rivales.

También preocupan los bajos rendimiento de algunos futbolístas que no están pasando por su mejor momento.

Si bien recién afrontamos la primera fecha del campeonato y no hay que preocuparse más de lo debido, lo que sí tiene que hacer el DT es ocuparse de las debilidades defensivas que hubieron, sobre todo en cada pelota quieta a favor. También  revisar la estrategia realizada, ya que dos rivales con un mismo planteamiento pudieron disminuir las virtudes que tiene el equipo.

Destacado: La vuelta al fútbol de Rodrigo Amaral, se lo vio movedizo, buscando la pelota y tratando de ser el eje anímico del equipo. Sin duda, su participación en la cancha fue la única alegría que el hincha se llevó en la jornada de ayer.

 Guillermo Canale
laabdon.com.uy