Un grito de corazón

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Después de terminado el Campeonato Uruguayo más bochornoso de la historia por su nefasto desarrollo, podemos pasar raya tranquilamente y decir otra vez; NACIONAL CAMPEÓN. Y ustedes me van a preguntar, ¿Por qué salió campeón Nacional? Vamos a intentar descifrar ese enigma 👇🏻

Febrero de 2019.

El argentino Eduardo Domínguez arribaba al Uruguay para dirigir técnicamente al equipo más laureado del país. Algunas altas, muchísimas bajas, lo cierto es que la incertidumbre inundaba la calurosa noche en el Estadio Centenario.

Y allí llegaría la primera alegría del año, Nacional derrotaba a su clásico rival por penales, con una noche soñada de Esteban Conde, atajando dos penales, cuando Nacional estaba abajo en el tanteador, y con un Matias Zunino que puso lo que había que poner, y definió el partido con un bombazo al medio del arco.

Se fue Febrero y vino Marzo, y con Marzo vino el debut en Copa Libertadores.
Tuve la oportunidad de viajar con el plantel y poder cubrir el partido para La Abdón, un hecho que ni siquiera soñé alguna vez. Aprovecho para agradecer a quienes lo hicieron posible.

Luego de varios malos resultados, la Comisión Directiva decidió cesar al argentino, y apostar por un hombre de la casa; Álvaro Gutiérrez.

Y el “Guti” tomó el fierro caliente, y la realidad es que logró rumbear al equipo, de tal manera que logró descontarle 9 puntos a Peñarol.

Pero en el medio hubieron muchos hechos aislados del fútbol, y por eso al principio digo que fue el “más bochornoso de la historia”.

Desde fallos arbitrales tendenciosos constantes, hasta la suspensión de una fecha por un Graffiti en una casa. Un caso que, todavía nadie nos ha dado respuestas.

Pero volvamos al fútbol, a lo importante, te contaba recién que el “Guti” había descontado nueve puntos, y acá viene el quiebre de esos 9 puntos, y el clic del equipo para afrontar lo que luego se le vendría encima; EL CLÁSICO DEL INTERMEDIO.

El técnico acertó en poner tres volantes en la mitad de la cancha, y se decantó por Felipe Carballo, un futbolista que no venía jugando, pero luego de ese partido trascendente no salió más. El equipo tricolor encontró a un “Chory” Castro inspiradísimo, quien sacó a relucir su zurda y lo dejó a Dawson mirando para la rambla. Esa gran actuación colectiva, puso a Nacional primero en la Tabla Anual, y derivó posteriormente en una racha ganadora de 8 partidos, por eso creo que ese triunfo fue una de las claves para la obtención del Uruguayo.

Pero no fue todo tan fácil para el equipo de Álvaro, ya que perdió el invicto con River Plate, Cerro Largo le ganó en el GPC y en un partido muy polémico, Defensor Sporting se llevó los 3 puntos en su casa.

Pero la mística de la camiseta más laureada del fútbol uruguayo volvió a aparecer. Nacional le tenía que ganar a Progreso en el Paladino, para quedar primero en el Clausura, y casi en el epílogo del encuentro, apareció Mathias Laborda, y Nacional ganó CON LA CAMISETA.

Luego, Nacional le tenía que ganar a Rampla, le ganó 4-3 CON LA CAMISETA, y no con tanto fútbol. Luego le ganó a Juventud cómodamente, y esperó resultado para ser campeón del Clausura, pero las buenas noticias no llegaron, ya que Peñarol ganó su partido pasada la hora.

Y bueno, si no sufrimos, no somos Nacional, pensé.

Y así fue. Llegó Diciembre, y llegó la final del Torneo Clausura, contra el clásico rival.

Nacional sabía que, ganando podía llegar con ventaja deportiva a la final del Campeonato Uruguayo, así que, había que ganar.

Y apareció Santiago Rodríguez cortando el ataque mirasol, la salida con pelota de Armando Méndez, la magia de Zunino y la pegada, otra vez, del Chory Castro. Mandado a hacer para este tipo de partidos.

Luego el cabezazo de Guzmán Corujo nos dio la tranquilidad, parcial, y el Torneo Clausura, la segunda alegría del año.

Digo tranquilidad parcial porque todos sabíamos que el partido más importante se jugaba el domingo.

El equipo rival sorprendía con 8 cambios con respecto a la final del Clausura, y aunque intentó atacar, encontró al mejor golero del fútbol uruguayo en un gran momento.

Transitando el minuto 37 del segundo tiempo, otra vez, aparecería la mística tricolor, con el jugador – hincha, Sebastián Fernández, para levantar un centro de pierna zurda y encontrar a otro jugador hincha, quizá el más loco de todos, el de los goles importantes, el desprolijo, quizá, pero que tiene una valentía y una magia bárbara, Matías Zunino.

En Montevideo no paraba de llover, y en todo el Uruguay ya se respiraba el aire del Campeón, el aire del Uruguayo número 47, y el aire de no haber perdido un clásico en todo el año.

Y la tercera alegría llegó, Nacional les ganó a todos, Nacional salió adelante en lo adverso, Nacional mostró los dientes cuando los tenía que mostrar, puso lo que había que poner y fue el justo campeón. Todos juntos, contra todos.

Pero para mí, y para todo el equipo de laabdon.com.uy, este campeonato quizá es el más especial de todos, porque este año empezamos a relatar, y podemos decir que nos superamos a nosotros mismos, y eso también es gracias a ustedes. Quiero agradecer a todos los oyentes a lo largo del año, a todos los que nos apoyaron en este hermoso proyecto, y a todos los que lo hacen posible. Podemos decir con orgullo que estamos invictos en clásicos y que en el primer año que relatamos salimos campeones de todo.

Gracias por llegar hasta acá. Ya se acerca Noche Buena, ya se acerca Navidad…
Salú, NACIONAL NOMÁ!

Valentin Canale
laabdon.com.uy