“Un botija que desde chico se notaba que era un tanto diferente al resto”

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Por su responsabilidad y su adhesión al trabajo, así describe Javier García, a un chiquilín que con solamente 14 años debutó en la Primera de Ferrocarrilero de Pando, ciudad donde nació.


Ese chiquilín, con una complexión física distinta al resto por su estatura, jugó en la Selección de Pando, cuando formaba parte del plantel de Sub 17 y Sub 20 a la vez. Ese mismo año, lo sumaron al plantel de Primera, y formando parte de la Primera, pedía entrenar con los chiquilines de su categoría para no “dejarlos tirados”, y luego, horas más tarde del mismo día, entrenar con Primera.

“Los botijas a esa edad, sus compañeros, con 15-16 años, se acostaban tarde: se quedaban conversando, salían a bailar y cosas así; pero él no. A las 10 de la noche estaba durmiendo. siempre pedía para jugar con Sub 17 y con Primera, y cuando había fechas entre semana él directamente pedía para jugar en las dos categorías.

Javier García, su técnico en la Sub 17 de “Ferro” contó a La Abdón, que recuerda una final de un campeonato de Sub 17, donde este chiquilín que nombré a lo largo de la nota hizo todo lo que estuvo a su alcance para jugarla, pero una decisión institucional priorizó que el jugador se mantuviera con la Primera.

Otro recuerdo que nos cuenta Javier, un partido atrasado, este chico pidió para jugar con la Sub 17, lo dejaron, jugó de delantero e hizo 3 goles.
Y ese chiquilín llegó a la Cuarta de Nacional. Pero no todo sería color de rosas, ya que sufriría una fractura de clavícula.

Pero aquí es cuando Javier tilda al chico de “indomable”, ya que lejos de bajonearse, siguió con la recuperación siempre con un objetivo por delante.

Javier cuenta que el año que llegó Alexander Medina a dirigir a Nacional, este chico tenía la expectativa de jugar, pero Medina prácticamente no lo utilizó. Y se podría haber ido, a préstamo, libre. Pero no. Se quedó. Esperó. Se sobrepuso a todas las dificultades que tuvo gracias a su mentalidad.

Y hoy, es campeón uruguayo. Y hoy, al día de hoy, no perdió ningún clásico. Y hoy, forma parte de la Selección Uruguaya de fútbol. Y hoy, deja su casa, para irse detrás de su sueño. Ese chico, se llama Matías Viña.
#GraciasMati

Valentín Canale
laabdon.com.uy

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