La Travesía: Día 1

Barinas, Venezuela  5 de marzo de 2019, 00:43 horas.

Día 1.

La ansiedad, los nervios y la expectativa imposibilitaron la comunicación cuerpo-mente y me fue imposible dormir.

Cuando asomaba al menos un poco de sueño y parecía estar decidido a entregarme a Morfeo, más precisamente a las 04:15 de la mañana, sonó la tan ansiada (tal vez inoportuna) alarma.

Mi madre, quien el día anterior había celebrado su cumpleaños, estaba tal vez más ansiosa que yo, y esa alarma que sonó era la de ella, se levantó para preparar todo, ya que la citación formal era a las 06:00 HS del lunes 4 de Marzo en el Aeropuerto de Carrasco. Mi padre pasó a buscarnos a mi hermana mi mamá y a mí, para llevarnos al tan ansiado aeropuerto.

Al llegar, subimos al piso de arriba y nos esperaban todos los jugadores y varios colegas de distintos medios. Saludando uno por unoa todos los presentes y con una sonrisa de oreja a oreja estaba el capitán, Esteban Conde, quien ese mismo día cumplía 36 años.

Mi tío, y colega, Guillermo Canale me presentó con autoridades del Decano del Fútbol Uruguayo, y tras realizar los trámites correspondientes, me encontré haciendo la fila con los jugadores para realizar el check in y posteriormente abordar el vuelo chárter, pactado para las 08:00 HS.

Tras pasar por él, para mí, inalcanzable económicamente Free Shop llegue a la sala vip donde estaba Santi Rodríguez, quien me saludó amistosamente y bromeando, actitud que debo reconocer que me ayudó a liberar los nervios y a sentirme parte del grupo. El mismo Santi Rodríguez, junto con el Ex-Cerro Agustín Sant’Anna se pusieron a jugar en sus teléfonos al famoso “Free Fire” y debo reconocer que todavía no me daban las agallas para demostrarles que soy un experto en el juego. Mentira. Pero me manejo.

Luego de realizar el último trámite y ya en la parte de embarque, un ómnibus adentro del aeropuerto nos esperaba para llevarnos al avión.

En el viaje (corto) hacia el avión, los jugadores conversaban entre ellos, y pude notar como Santi Rodríguez quien me miró y le hice un gesto como de miedo, ya que le comenté que era mi primer viaje en avión, hablaba con sus compañeros, Felipe Carballo, Cotugno y Sant’Anna, quienes parecieron preguntarle algo y luego me saludaron con la mirada, yo calculé, no deben entender nada, un chiquilin de 18 años, vestido de camisa con buzo escote en v, pantalón negro y zapatos de vestir y todavía con cera en el pelo. ¿Quién lo conoce? Habrán pensado. Yo me quedo tranquilo porque mi mamá y mi papá me conocen (?. Pero enseguida, baje la mirada y allí estaban Matías Viña y Gabriel Neves, quien leía “Hasta La Última Gota” de Federico Castillo, que me miraron y enseguida extendieron la mano para saludarme.

Se empezaron a escuchar las primeras canciones del enorme parlante que llevaba el utilero tricolor. Manuel Turizo era el artista que sonaba. Diría que el DJ me parece que es el BOOF (Felipe Carvalho), pero para el próximo capítulo lo descubro. Promesa.

Ya arriba del avión, y tras el despegue empecé a prestar atención a los jugadores. Mati Viña le pasa el mate a Joaco Arzura (quien estaba adelante mío), mientras que el argentino se lo pasaba a su compatriota, Gonzalo Bergessio. Quien será protagonista de la primera anécdota que más adelante les contaré.

Palito Pereira usaba unas medias muy particulares, Bergessio viajaba muy tranquilo con un pie sobre el asiento contiguo y a Felipe Carvalho se lo notaba incomodo por el tamaño del avión y su gran estatura.

Alrededor de las 11:53 el avión llegó a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde realizamos la breve escala y seguimos en dirección al destino, Barinas.

Luego de esa breve escala, y de deleitarnos con un muy rico desayuno, que tenía de todo, desde yogur hasta fruta, pasando por jugo de naranja, alfajor de maicena, barras de cereales, etc. Se me dio por ir al baño.

Mientras hacía la fila, yo veía que tardaba y tardaba, y en eso escuchó una voz particular que me dice “¿Vos estás para la fila del baño?”  me doy vuelta y lo veo a ÉL, el goleador argentino. No, Angeleri no, ¡BERGESSIO! y en eso le respondí “Si si, pero dale tranquilo” y me dice “naa quedate tranqueeelo”. Cuando sale la persona que estaba en el baño le ofrezco otra vez a Bergessio pasar primero y acepta, y cuando levanto la vista (y el olfato) la azafata estaba tirando un perfume de ambiente… salía un olor de ese baño tan desagradable que yo no les puedo explicar, y cuando quise acordar Bergessio estaba adentro del baño y me dije a mi mismo, “¿Podré haber empezado peor la “relación” con Gonzalo? Que mala liga, todavía que tuve el buen gesto como para empezar bien”. Cuando sale Gonzalo, que salió rápido, me tocó el brazo mientras pasaba como dejándome pasar y me quede más tranquilo. Cuando estoy por entrar, la Azafata tira JUGO DE NARANJA ADENTRO DEL WATER. Creo que eso les describe el aroma inaguantable que se percibía.

Entre olores, siestas cortas y el almuerzo, llegamos a Venezuela. Un ómnibus transportó a los jugadores mientras que la prensa esperamos a que llegara una Combi contratada por el hotel.

Llegamos al hotel, y luego de realizar el check in y de que nos entregarán la tarjeta-llave, donde me tocó la habitación 343 ¿Será un presagio de la posible formación? Subimos hacia nuestras habitaciones en el piso 3 donde, por lo menos yo, me llevé una grata sorpresa. Una habitación muy bonita con todas las comodidades.

Los jugadores, por su parte, hicieron ejercicios de activación, para sacar la carga del viaje y luego merendaron.

Luego de darme una ducha que necesitaba por el extenso viaje, me dirigí al lobby donde me encontré con Alejandro Aparicio, fotógrafo de Nacional, Diego de Decano y Alexis De Céspedes media. Tras una larga y amistosa conversación, partimos al centro comercial que se encontraba en frente al hotel. Fuimos en busca de adaptadores ya que la entrada a la corriente de aquí es americana. Luego, más adelante, les contaré con qué me encontré en el shopping.

A la vuelta del hotel, cenamos, los 4 el mismo plato: Hamburguesa de Res con papas. Exquisito. Muy buena calidad, y muy fresco.

Para que tengan una idea, comimos los 4, tomamos dos refrescos de 350 ML cada uno y gastamos 30 dólares EN TOTAL. Decidimos poner 10 USD cada uno, y darle 10 de propina al mozo que había demostrado muy buena predisposición. En una sola noche, con nuestra propina, ganó el doble del sueldo que percibe en un mes. Así es, tan tétrico como real.

Luego de cenar, nos fuimos a una mesa en la parte de afuera, enfrente a la piscina para disfrutar un refresco y seguir conversando ya que la noche se prestaba. Mientras conversábamos, se sumaron Juan Pablo Romero de Ovación y Analía Diaz, de TriConectados.

Tuvimos una excelente charla de camaradería, por más que entre todos no nos conocemos mucho, me sentí muy integrado al grupo y desde acá les agradezco por el gesto. Cada uno debatimos sobre el probable equipo con opiniones variadas. Por ahora no hay pistas sobre eso, es una incógnita.

Seguiremos en esta travesía y espero poder contándoles cosas aún más interesantes, gracias por el espacio.

Valentín Canale
laabdon.com.uy

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