La historia de nuestras vidas

Arranca el sábado y nos vamos a laburar, ya con la camiseta  puesta, asado al mediodía para entonar y arrancar. Paso por casa, cambiazo volando, moto y a la pista.

-Me voy!

-¿A dónde vas?,¿Otra vez juega Nacional!? …

La historia de los últimos días, difícil de entender para  los normales.

Ruta 102, es el camino más corto hacia Jardines. No queda otra que pasar por el estadio de ellos, todo muy raro, hasta subnormal, irreal. Agarro ya la ruta 8, pasan algunos buses llenos de rivales que vienen llegando desde zona nuestra, por 8 de octubre venia la gente que iba rumbo a nuestro partido y algunos puntos se vuelven neurálgicos.

El intercambiador es una zona clave, se dijo toda la semana. 8 de octubre también, no sé si había  otra opción, las cosas son así.

Ya llegando a la curva, todo vuelve a ser un poco más normal, de una casa sale una pareja, ella con la de Danubio y el con la amarilla y negra, se dan un beso y arrancan  uno para cada lado. (Se me viene una canción a la mente, me empiezo a reír)  Ese ambiente de clásico falso e indirecto desaparece, llegada a la cancha, adyacencias tranquilas, dejo la moto en el primer cuidacoche que cruzo, los 100 pesitos peor gastados de la semana, hay clima de final y todo aumenta, se lo cuento a Jorge cuando lo veo adentro y me dice “que caro que nos sale el futbol bo” . La historia de nuestras vidas.

 Jardines colmado como venimos copando todo desde hace rato.

¡Era obvio que arrancábamos  perdiendo!,  un partido de sufrimiento mas, como los de básquet, como los 2 últimos de copa y como fue todo el año todo, no hay descanso.

Lo vamos a buscar, este equipo no se come nada, va al frente, te roba la pelota, te hace correr, te hace equivocarte y te ejecuta. Está grande y salado este Nacional del Cacique.

Lo fue a buscar y se lo robó. La gente pedía a papelito, la gente decía “hoy tiene que aparecer ese gol de 9”. Y así lo fue, lo metió adentro de un arco al rival, le abrió la cancha, se juntaron los que saben, y chau, lo dio vuelta.

Lo dio vuelta como dio vuelta el año, luego de un torneo pasado donde lo perdimos de una forma increíble y encima se lo llevo el clásico rival.

Dos fases previas de copa, dos clásicos perdidos de verano, sin Seba Rodríguez y Polenta suspendidos, sin Rodrigo Aguirre, con mil incertidumbres y muchísimo para perder.

 Y lo fue a buscar, jugando al fútbol, con vergüenza de gurí  cuando no quiere perder por nada, abriendo la cancha, ahogando a los rivales y  jugando al fútbol,  lo fue a buscar y lo dio vuelta. Lo dio vuelta como dio vuelta el cacique aquel clásico del 2004, como venimos dando vuelta todo últimamente.

¡Salud campeón!

 

Andrés Terranova
laabdon.com.uy

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