“El camino del Hincha”

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El hincha ya lo sabe: no hay nada mejor que ir al estadio a ver a Nacional y tener ese plus de viajar. Y no es tan fácil como decir “me voy”, cada uno tiene sus responsabilidades, pero en ese segundo ni lo pensas, lo dejas todo por esta hermosa locura.

¿Has hecho algún sacrificio por Nacional? tengo un compañero que fue advertido que lo echarían de su trabajo y sin embargo acá está, feliz, pero sin laburo, otra Bolsilluda me dijo: “estoy a punto de ser desempleada” y es así, te desvivís y haces lo que sea necesario para estar presente.

Hoy les pregunté “¿qué significa el Club Nacional de Football para ustedes?” Todos coincidieron: LA VIDA, una vida que gira en torno a ello. Se coordinan cumpleaños, salidas, vacaciones, horarios de trabajo y si tenés que trabajar horas y horas para poder pagar el viaje, lo haces, sin chistar. Primero Nacional, luego todo lo demás.

Desde el minuto uno de esta travesía, en el aeropuerto, hablamos con un empleado, Bolso, que nos contó que se fue desde Montevideo a Lima en ómnibus, o sea 52 horas solo de ida que gastas en tu vida y ahí es cuando caes: acá no importa lo que dure, ni el cansancio físico ni mental, porque al final lo sabes, todo será recompensado cuando llegues a tu destino, cuando estés ahí, preparado para ver jugar al Tricolor.

Nuestro viaje fue espectacular, además del excelente  trato, recorrimos maravillosos lugares, desde el  Machu Picchu, hasta la Plaza de Armas en Lima. A  dónde íbamos se escuchaba el grito de “Nacional noma”, “vamo nosotros”, como también el típico y querido folclore que se vive con el hincha rival: “prepárense para perder”, “nosotros ya vinimos, a ver si ustedes van”.

En Cusco conocí a una familia de hinchas de Alianza Lima que me pidieron una foto juntos, con mi bandera y me trataron muy bien, claramente no faltó el cruce de palabras para darle ese toque picante al encuentro: “cuidado con Aguiar y sus tiros libres”, “Bengochea gáname uno”.

Y así pasaron los días, sabíamos que se iba acercando la fecha, pero no éramos conscientes de la rapidez con la que se daba todo. Hasta que un día te despertas y lo sabes, “es hoy” gritas, ese momento por lo que tanto sacrificaste al fin llegó. Es ahí, apenas abrís los ojos, que automáticamente sentís la adrenalina y los nervios a flor de piel.

Desde que estas en el punto de encuentro, hasta llegar al lugar, se vive un ambiente de felicidad y descontrol, te unís a otros Bolsos que están en tu misma sintonía, cantando y festejando por un resultado que no sabes si se dará.

Este partido tuvo su particularidad: fue el primero que viví sin inconvenientes, caminamos hacia el estadio y hasta nos cruzamos cara a cara con los Alianzistas.

300 tricolores dejaron la garganta en cada canción, realmente fue una caldera y lo mejor estaba por llegar, cuando menos lo esperabas y a los 11 segundos del comienzo del partido: el grito de gol. No se puede explicar con palabras, las diferentes sensaciones que recorren por tu cuerpo, desde festejarlo sobre el tejido junto a los jugadores, hasta abrazar al primero que tengas a tu lado.

Uno no miente cuando dice que Nacional es familia, gracias al Club, además de conocer lugares maravillosos, formas parejas, haces amigos y hasta hermanos de diferente sangre, que muy bien sabes: siempre van a estar.

Acá, sentada en el sillón del hostel de Lima, intento resumir, en pocas palabras, lo vivido y pienso, “pucha”, me llevo un viaje único, no solo por la victoria, que marcó la diferencia, si no por las hermosas personas que conocí y tuve a mi lado. A ustedes, que seguro estarán leyendo, porque hasta los amenacé con hacerlo: GRACIAS, por cada sonrisa, carcajada, abrazo, charlas, cervezas y momentos juntos, es un placer compartir esta pasión, su compañía fue lo que lo hizo tan especial.

Antes de darle el cierre a esta columna, quisiera decirles a todos aquellos que aún no han vivido esta experiencia y a los que sí, me lo podrán confirmar: háganlo, viajen, sáquense las ganas, aunque no conozcan a nadie, porque les aseguro que regresarán completos, más allá del resultado. Esto es único, diferente e inolvidable.

 

Muchas gracias a todos por llegar hasta acá.

Hoy me tocó escribir en el rol de hincha y espero lo hayan disfrutado, les mando un fuerte y tricolor abrazo.

¡Que nos encuentre siempre Nacional!
Lucía Recouso.
laabdon.com.uy