¡Dale Campeón!

El sábado fue la fiesta del hincha con los jugadores, con un marco de público increíble con más de 7500 personas y ayer antes de llegar al Centenario,otra vez los hinchas metimos una fiesta tremenda con un apoyo incondicional a los jugadores, esto obviamente repercutió en el estado de ánimo y les llegó a los jugadores que en las redes mostraban su agradecimiento y su compromiso con el hincha.

Mauricio Castillo

Si bien la hinchada no juega en la cancha, si tengo claro que el apoyo demostrado hizo que los jugadores salieran más motivados, la hinchada te puede hacer levantar un mal momento anímico y ayer quedó demostrado que tuvo su cuota para lograr el título.

El partido fue un juego de ajedrez, Nacional salió decidido a no dejar jugar a Peñarol para poder así empezar a buscar el arco rival, la primera parte del plan le salió perfecto porque maniato al rival no dejándolo jugar cómodo, ganando la mitad de la cancha y tapando los laterales que es por donde son fuertes ellos, la segunda parte del plan no salió como estaba planificado, solo cuando la pelota estaba en los pies de Santiago Rodríguez se veía un poco más de claridad en el juego.

Con un rival maniatado Nacional empezó a crecer en el partido, si bien no podía concretar ataques con velocidad ni precisión, a base de empuje se fue arrimando al arco contrario.

Tuvimos alguna oportunidad de abrir el marcador sobre todo en una jugada de Zunino por la derecha que entra al área y remata desviado cuando se metía solo por el medio Santiago Rodríguez.

El partido seguía muy táctico, pero con un Nacional cada vez más decidido a atacar y fue así que después de un córner, la pelota deriva en Arzura que pone la pelota al área donde se encuentra con el “mago” Santiago Rodríguez que previo un amague con el cuerpo deja la pelota muerta en el pie y mete un centro para la aparición por el segundo palo de Angeleri para poner el 1 a 0.

Para ese entonces el partido había cambiado y Nacional no solo maniataba sino que llegaba al arco rival, si bien a los ponchazos y no con jugadas elaboradas, nos pudimos ir dos goles arriba, el “Chory” tuvo de tiro libre una muy buena oportunidad cuando se iba el primer tiempo que desperdicia por encima del travesaño.

Para el segundo tiempo la tónica del partido no cambia mucho, solo que Peñarol sale más decidido hacia el arco de Conde, pero sin claridad y Nacional seguía con el libreto de no dejar explotar sus virtudes y se hacía fuerte en la batalla psicológica porque el rival se veía frustrado. Pero en un córner, Angeleri comete el único error en todo el partido al tomar del cuello a Fernández que cae al suelo y el árbitro cobra penal y lo cambian por gol.

Parecía que la cosa podría llegar a cambiar, pero el Bolso nunca dejó su libreto de lado y siguió sin dejar elaborar al rival, aunque cada vez menos pudo llegar al arco rival porque Peñarol ejercía una buena presión y los jugadores de Nacional se empezaron a extenuar, pero sin bajar los brazos peleaban cada pelota dejando la vida.

En una jugada donde cobran incorrectamente un córner (claramente le pegó al jugador rival) deriva en una jugada donde “Santy” Rodríguez deja el pie un poco más alto que el rival y el árbitro le saca roja, para mi gusto injustamente.

Esto trajo más complicaciones para Nacional, porque no solo estaba siendo superado en lo físico y futbolístico, sino que ahora jugaba con 10. Para colmo minutos después, Ramírez cae fulminado y por precaución no lo dejan volver a jugar, hacia 5 minutos había entrado por el “Chory”.

El panorama no podía ser peor, Nacional totalmente extenuado, con un jugador menos y sin cambios, pero con el convencimiento y el empuje de la gente se llegó al final del partido. 

Para el tiempo extra Peñarol siguió manejando el partido y la pelota a placer, entonces apareció la figura de Esteban Néstor Conde que tapa dos pelotas de gol en una misma jugada transmitiendo seguridad y tranquilidad.

El partido seguía muy complicado, no había respuesta física, solo se jugaba con el corazón y con el empuje de la hinchada, pero se veía en el campo de juego a un equipo extenuado pero siempre ordenado y dejando todo en cada pelota.

Con todo este panorama se jugaron los dos tiempos extra, si bien el rival era superior, en ningún momento lo logró plasmar en el tanteador y tampoco en jugadas de gol. Llegamos a los penales.

Se dice que “los penales son una lotería”, pero si en tu equipo tenés un golero que es atajador de penales, corrés con una cierta ventaja y Nacional valla si lo tiene, lo demostró nuevamente ayer atajando dos penales fundamentales para obtener el título.

Los que patearon fueron Bergessio, Carballo, Viña, Arzura, Conde y Zunino, que es el que le da el triunfo después de fallar el penal el jugador del rival.

En un partido durísimo con jugadores que no estaban a punto físicamente, con un equipo que jugaba por primera vez juntos y con una hinchada que alentó a morir, Nacional sacó el partido adelante y pudo coronarse campeón después de la tanda de penales.

Conde: Gran partido, atajó pelotas claves, salió a cortar centros con decisión y fue fundamental en los penales atajando dos.

Cotugno: Cumplió su función defensiva en buena manera, no se proyectó mucho.

Angeleri: Gran partido, una muralla tanto por arriba como por abajo. Marcó el gol del Decano.

Viña: Otro que tuvo un gran partido, no dejó pasar a nadie y con su agilidad anuló a Fernández.

Pereira: Jugó con el corazón, totalmente falto de fútbol, pero con una entrega y compromiso impresionante. Fue de los que alentó y contagió a sus compañeros

Zunino: Otro que no se lo vio bien físicamente, pero corrió y metió un montón. A veces perdió y otras ganó, pero la entrega siempre estuvo.

Arzura: Un tractor en el medio campo, en la primera jugada marcó su territorio, no solo cubrió bien los espacios, sino que siempre fue criterioso con la pelota en los pies, buen debut.

Carballo: Tuvo un despliegue impresionante, le faltó con la pelota en los pies.

Castro: Trató de darle respiro a los compañeros aguantando la pelota, pero de a poco se fue cansando y no pudo controlar tanto el balón.

Rodríguez: Otro buen partido de “Santy”, cada vez que la pelota estaba sus pies apareció lo mejor de Nacional. Una jugada exquisita en el gol, lo expulsaron mal.

Fernández: Si bien no lució su trabajo, siempre ayudó a sus compañeros a cubrir espacios y cuando le llegó trato de aguantar la pelota y generar peligro

Ramírez: Salió a los pocos minutos por un golpe que lo dejó inconsciente

Bergessio: Muy solo arriba, pero trato de pelear cada pelota que le llegó

Neves: Entró para ayudar en la marca y lo consiguió, además se desdobló con criterio  

Los clásicos no se merecen, se ganan. Así sea por penales, se tienen que ganar y es lo que necesitaba este grupo y cuerpo técnico, ganar como sea esta copa que no solo sirve en lo anímico sino también para poder trabajar más tranquilo preparando el comienzo del Campeonato Uruguayo y pensando en la Copa Libertadores.

Un triunfo que viene como anillo al dedo y que todos los hinchas estamos agradecidos.

Realidad: Ya no es casualidad los rendimientos de Santiago Rodríguez, otra vez fue desnivelante.

Clave: Esteban Conde, no solo en los penales sino también para enfriar el partido, además de sus atajadas 

Muralla: Tanto Viña como Angeleri fueron unas murallas en el fondo 

Guillermo Canale
laabdon.com.uy